La Guaira y el estado Vargas, son muy conocidos, por ser una puerta de entrada a Caracas, tener el segundo puerto del país y ser un destino vacacional muy famoso y concurrido. Ahora su fama se amplió por los tristemente célebres terremotos del pasado 24 de junio.
La Guaira tiene
uno de los equipos de beisbol más carismáticos de la Liga Venezolana de Béisbol
Profesional y ha ganado 9 campeonatos desde su fundación. Su penúltimo campeonato
lo alcanzó en la temporada 1985-1986 y casi 40 años sin ganar otro, finalmente en
2024 rompieron esa sequía, además de conquistar su primer y único título
internacional en la Serie del Caribe. En esa serie, el lanzador venezolano
Ángel Padrón lanzó un juego sin hits ni carreras, convirtiéndose en el segundo
lanzador en lograrlo en los 77 años de toda la historia de ese certamen fundado
en 1.949. Este triunfo llenó de una enorme alegría a toda Venezuela, pero en
especial al estado Vargas.
Este estado
llevaba su nombre en reconocimiento a un oriundo llamado José María Vargas, un
ilustre médico, que fue el primer presidente civil del país en el siglo XIX. El
régimen cambió su nombre por estado La Guaira, para reivindicar a Huaira, cacique que lideraba esa zona en el siglo XVI. Si ya la capital se llama así, que
objeto tiene este cambio y también la modificación del escudo de armas, la
bandera y del himno del estado.
El estado Vargas siempre ha sido un estado alegre, con gente dicharachera y bailadora, con muy buen pescado frito y excepcional gastronomía, principal con productos del mar, pero lamentablemente también han sufrido en su historia reciente varias catástrofes, con muchas vidas
perdidas y una destrucción descomunal creciente.
Tragedia de
Tacoa (1982).
El 19 de diciembre de 1982, la planta de generación eléctrica Tacoa. Descargando combustible de un barco a un tanque, se produjo una explosión en la mañana, cobrando las primeras vidas. Al mediodía, mientras cientos de bomberos, policías, periodistas y civiles se encontraban en el sitio, el tanque tuvo una segunda explosión que generó un inmenso hongo de fuego que arropó los alrededores en segundos. El siniestro dejó más de 160 fallecidos.
La particularidad de esta tragedia transformó radicalmente las normativas de seguridad industrial, el diseño de ingeniería y los protocolos de respuesta a emergencias, no solo en Venezuela, sino a nivel internacional.
El Deslave de
La Guaira / Tragedia de Vargas (1999).
Tuvo lugar entre
el 14 y el 16 de diciembre de 1999, siendo el desastre hidrometeorológico más
mortal en la historia de la nación. Lluvias atípicas acumularon en pocos días
el equivalente a la pluviosidad de todo un año y el agua saturó la cordillera ubicada
al sur de la zona. Los ríos y quebradas que bajan hacia el mar Caribe se
desbordaron, arrastrando enormes aludes de lodo, rocas gigantes y árboles, lo
que arrasó urbanizaciones enteras. Nunca se consolidó una cifra creíble de
fallecidos, las estimaciones oficiales e internacionales varían entre 10.000 y
30.000 muertos, además de miles de damnificados y desplazados.
Los Terremotos
del 24 de junio de 2026.
En el desastre
sísmico más destructivo de la historia del país, dos terremotos de magnitudes 7,2
y 7,5 en un lapso de 39 segundos. El efecto alcanzó algunas zonas de Caracas y toda
La Guaira, siendo esta última la más golpeada. Según lo publicado por entidades
independientes, utilizando imágenes satelitales, este doblete provocó el
colapso total de más de 200 edificios residenciales y la inutilización por
fallas graves de otro millar, sin contar centenares de casas no consideradas en
las publicaciones, así como instalaciones industriales y comerciales; el
desastre es mayor del que muestran las imágenes publicadas.
Según expertos,
el colapso masivo en La Guaira se debió a la amplificación de las ondas
sísmicas en los suelos arenosos y blandos de la costa, a las deficiencias
estructurales de los edificios y principalmente por haber sido construidos en
zonas no aptas para ello o sin haber considerado estudios que alertaban, desde
hace muchos años, las deficiencias que presentaban los suelos. El oficial balance
a hoy (muy poco creíble) reporta unos 6.000 fallecidos,18.000 heridos y 30.000 desaparecidos
a nivel nacional.
La verdadera
cifra de muertos, como ocurrió en el deslave de 1999, nunca será conocida. Algunas
estimaciones fijan entre 60.000 y 80.000 los desaparecidos, de estos un altísimo
porcentaje, con seguridad están bajo los escombros, si se considera que en esa
zona vivían más de 400.000 personas, que es una zona de playa muy concurrida y
que este evento ocurrió un día festivo.
Ya se ha visto la
actuación miserable y criminal del régimen en las redes y en las noticias de
medios internacionales, mostrando su poca preocupación por ayudar y su amplio interés
de desaparecer este desastre, limpiando de manera urgente las edificaciones
caídas, para dar la sensación de que está resuelto el problema, dejando entre
ese amasijo de bloques, cemento y acero miles de cuerpos que no fueron recuperados,
e inclusive asesinar personas que aun podían estar vivas.
Venezuela no es territorio con tragedias sísmicas de grandes magnitudes con recurrencia o frecuencia de pocos años, como si ocurre en Japón, Chile o México. Sin embargo, diversos especialistas han advertido que aproximadamente cada 60 años se pueden presentar y aquí paso a detallar los más importantes:
1.- Caracas y Mérida – 1812. Magnitud 7.7 a 8.0. Ocurrió un Jueves Santo. Entre 10.000 y 20.000 fallecidos.
2.- Cúa (cerca de Caracas) – 1878. Devastó Valles del Tuy, zona muy poca población para esa fecha. Magnitud 6.3, más de 300 muertos.
3.- Caracas – 29 de Julio de 1967. Magnitud de 6.6. Colapso total de varios edificios en varias zonas y en La Guaira, más de 250 fallecidos y miles de heridos.
4.- La Guaira y Caracas - 24 de junio de 2026, 6:05 de la tarde. Ya descrito antes.
El otro elemento perturbador es el número de desplazados. Con seguridad superará los 120.000, si consideramos que en la vaguada de 1.999 hubo más de 75.000 personas que fueron movidas a 14 diferentes estados del país, en condiciones deplorables y sin asistencia real de un estado, que en aquella época tenía recursos; hoy los que tiene el régimen, después de destruir el país, tampoco se van a utilizar en estos damnificados. Yo no quiero ni pensar en su futura alimentación, asistencia médica, educación, sin recursos, ni trabajo. Lo que viene ahora es terrible.
¿Pero qué pasó realmente en La Guaira?.
Revisando las estadísticas
de terremotos en Japón en los últimos 50 años, encontré 10 terremotos con
magnitud superior a 7 y ni siquiera Gran Terremoto del Este de Japón de 2011 de
una magnitud 9,0, con 19.750 muertos y 6.242 heridos supera a la mortandad de
La Guaira, con el agregado de que el evento nipón incluye un destructivo
sunami.
Esto no es una
simple Negligencia, tampoco se puede catalogar como una Mala Praxis, empieza
más a parecerse a un Dolo Criminal, que al ser aplicado a un grupo especifico
de la población y con el conocimiento de que, repito, no podía construirse en
esa zona, además de utilizar a conciencia (o mala conciencia) materiales inadecuados y diseños
de cargas muy reducidos para beneficiarse económicamente, esto conforma un homicidio diferido, que muy bien puede entrar como un crimen de lesa humanidad.
Buscando los
causales para clasificar este actuar del régimen como un crimen de lesa
humanidad, encontré el término “Domicidio”, (del latín Domus, casa, y Caedere,
matar/destruir). “Es un concepto jurídico y social de vanguardia que define
la destrucción deliberada, sistemática o masiva del hogar y del entorno
habitacional de una población civil, dejándola vulnerable y sin un espacio
seguro para vivir.” Aunque no está formalmente codificado como un delito
independiente en el Estatuto de Roma, ha cobrado un peso inmenso en el derecho
internacional humanitario en este siglo. La información está en varios documentos que se mencionan al pie de este escrito y solo voy a rescatar parcialmente lo que se
refiere a los efectos de la Gran Corrupción, ya que estos incluyen otros causales
como la guerra.
“La "Gran Corrupción" se define como el abuso del poder al más
alto nivel del Estado que beneficia a unos pocos a expensas de la sociedad.
Cuando esta se infiltra en las políticas de vivienda pública, deja de ser un delito
financiero para convertirse en un atentado sistemático contra la vida.
La ONU y juristas
internacionales asocian el Domicidio con la Gran Corrupción a través de los
siguientes mecanismos de afectación masiva:
1. Desvío de fondos y "viviendas
cascarón".
El mecanismo: Altos
funcionarios y carteles de la construcción desvían presupuestos millonarios
destinados a proyectos de urbanismo social y se construyen edificios utilizando
materiales deficientes. El Estado entrega estructuras que son trampas mortales
desde el primer día, vulnerando el derecho a una vivienda segura.
2. Captura institucional y anulación de controles.
El mecanismo: Los
ministerios, las alcaldías y las oficinas de fiscalización técnica otorgan
permisos de habitabilidad e ingeniería de forma fraudulenta en zonas de alto
riesgo geológico. Se anulan los códigos sismorresistentes porque los encargados
de vigilar el cumplimiento forman parte del mismo entramado corrupto.
3. El dolo eventual como política de Estado.
El mecanismo: Las
autoridades poseen informes técnicos explícitos (como los mapas de riesgo
entregados por expertos internacionales) que advierten el colapso inminente
ante un desastre natural. Al ignorar deliberadamente las advertencias para
continuar lucrándose con contratos asignados a dedo, el Estado asume la
probabilidad de muerte masiva de sus ciudadanos.
4. Destrucción del arraigo y desplazamiento
forzado.
El mecanismo: Cuando la infraestructura colapsa por causa de la corrupción, el daño no es solo material. La pérdida masiva del hogar genera un desplazamiento forzado, un desarraigo cultural y traumas psicológicos irreparables para miles de familias, cumpliendo con la definición exacta de Domicidio Institucional.
El vacío actual: Tradicionalmente, los sistemas judiciales locales procesan estos casos de forma aislada bajo los delitos de estafa, soborno o malversación, que terminan en la impunidad total de los altos jerarcas. La propuesta internacional es que si se demuestra que un grupo de poder desvalijó el presupuesto de vivienda social a sabiendas de que los edificios colapsarían ante un evento sísmico previsible, dicho acto califica como un "ataque sistemático o generalizado contra la población civil" (Artículo 7 del Estatuto de Roma), permitiendo que la Corte Penal Internacional persiga penalmente a los culpables por crímenes contra la humanidad”.
Como podemos ver,
todo lo antes descrito encaja exactamente en lo ocurrido en La Guaira y sus
alrededores y valdría la pena iniciar algún proceso para castigar a todos los funcionarios
del régimen involucrados en este crimen, así como a los constructores y/o seudo-empresarios
que participaron.
Una prueba más. En
La Guaira hay edificios construidos por particulares que resistieron el sismo, algunos
de los constructores que participaron en estas obras, han descrito las buenas
prácticas de construcción utilizadas, que algunos casos incluyó el pilotaje
para alcanzar la roca.
Aquí están claros
todos los indicios necesarios para frenar este tipo de acciones donde se
asesinan personas, por la avaricia y el interés de aprovecharse al máximo de
los recursos de la nación. Sería una gran oportunidad para definitivamente
poder perseguir durante toda la vida, sin que prescriban estos delitos, a
cuanto criminal se lucra con la vida de los ciudadanos de un país.
La Guaira presenta
hoy un escenario desolador, trágico, desgarrador, cualquier palabra en este
sentido se queda corta, sin embargo, La Guaira se levantará, el Estado Vargas
se levantará, Venezuela se levantará; como el ave Fénix renacerá de sus
cenizas. La Guaira ha demostrado ser un pueblo fuerte, resiliente. Lo está
demostrando hoy, cuando la propia gente, con sus manos y una mínima cantidad de
herramientas y recursos, siguen moviendo escombros para sacer a sus víctimas,
para recuperar los cadáveres de sus madres, padres, hijos, cónyuges y amigos.
Con la naturaleza
no se pelea, se debe ser amigo de ella. Es vital evitar construcciones en áreas
inseguras, se debe siempre “construir sobre la roca”, como dicen Mateo 7,24–27
y Lucas 6,47–48, además de utilizar los materiales adecuados que garanticen la
vida de los ciudadanos. Quienes no cumplieron con esto, sin duda alguna deben
ir a la cárcel. Esto es un crimen de lesa humanidad.
Dios y la Virgen
están con Venezuela toda. Muy a pesar de la desgracia y la incertidumbre que
embarga a tanta gente, la fe podrá decaer en algunos, pero en su mayoría está
intacta y será el más grande motor para salir adelante.
Eduardo J, León
Hernández
Barranquilla
Julio 28, 2026
El contenido
técnico ha sido consultado en:
[1] https://es.wikipedia.org](https://es.wikipedia.org/wiki/Domicidio)
[2] Informe A/77/190 de la ONU, del 19 de julio de 2022.
[3] The Case for the International Crime of Domicide (2022).
[4] Can the ICC Prosecute Grand Corruption as A Crime Against Humanity
Under Article 7 of the Rome Statute? (2014).
[5] Grand
corruption and government change: An analysis of partisan favoritism in public
procurement (2019).
