lunes, 29 de octubre de 2018

EL CHISME Y SU RELACIÓN CON LO INCONSCIENTE


Recién terminé de releer un libro escrito por Sigmund Freud, titulado el Chiste y su relación con lo Inconsciente, publicado en 1.905. Este libro por razones que no recuerdo, pasó de la pequeña biblioteca que tenía mi padre a mis manos y lo leí ya hace un tiempo, sin comprender muchas cosas en ese momento, por su profundidad y la manera de escribir de su autor. En él hay finalmente una comparación entre chiste, comicidad y humor, muy interesante, que bien leído, nos lleva a pensar de nuevo en nuestra infancia, en nuestra inocencia, en esa forma tranquila y feliz de vivir. 

Freud hace una minuciosa explicación del porque los chistes provienen de nuestro inconsciente, que no es el objeto de este escrito, pero me dio una muy buena base para orientar la explicación del chisme, el cual, dependiendo del momento y el ambiente cultural de cada quien, puede conocerse también como brollo, murmuración, rumor, comidilla, enredo, etc., son muchas las formas de llamar a esta actividad, harto ejecutada en nuestra sociedad y que podemos definirla como: Una noticia verdadera o falsa, o un comentario, con el que generalmente se pretende indisponer a unas personas con otras, o simplemente lograr murmurar sobre ella.

Muchas veces para la ejecución del chisme, precisamente el chiste es parte integral de él. Quien inicia el chisme, trata de echar a rodar una noticia para calumniar, perjudicar o hacer reír a otras personas con algo ocurrido a un tercero, quien es el objeto de esa agresión; en este caso es la burla la base del chisme.

El chisme tiene varias características u orígenes: La venganza o la traición, el simple placer de ver sufrir a otro, el producido por la mitomanía, el del “periodista” del grupo o de la cuadra, el que no puede quedarse callado; también está el chisme político, el corporativo o de gerencia, el chisme policíaco y el del sofisticado espionaje.  Hay un elemento común en todos y es la necesidad de sobresalir, pero sobretodo, el de hacer daño, casi siempre consciente, aunque más adelante explicaremos su relación con lo inconsciente.

El chisme de venganza, es aquel que simplemente se lanza para hacer daño a alguien por algo que nos hizo algo o creemos que nos pudo haberlo hecho y como no somos capaces de defendernos de frente, de afrontar esa situación, ponemos a “correr alguna bola” que lo pueda perjudicar. También está el chisme de la traición, esas penosas ganas de repetir algo que conocemos de algún amigo o relacionado, que no necesariamente tiene que ser falso, pero que el solo hecho de darlo a conocer, afecta a esa otra persona que nos confió su secreto o esa condición difícil en la que se encuentra.

Hay otros que disfrutan el chisme con sadismo, ya que es una diversión ver sufrir al otro. El tener el poder de hacer creíble algo sobre alguien, es maravilloso para algunos y aprovechan esa condición para ver y percibir que otros son capaces de destrozar al sujeto del chisme; de estos hay muchos más de lo que creemos.

El caso del mitómano es muy particular, ya que los chismes que se originan en su mente tal vez no provienen de su deseo de hacer daño (pero lo hacen). Dada su condición de embustero, en ocasiones inventa algo sobre alguien, con minuciosos detalles en cuanto a tiempo, dimensión y lugar de ocurrencia. El mitómano no puede evitar ese comportamiento y da rienda suelta a su fantasía si consigue a alguien que le preste atención. Mientras más lejos llegue su creación, más satisfecho se sentirá.
    
En nuestra época actual, el chismoso periodista abunda, se ha multiplicado por la existencia de las redes sociales. Anteriormente, ese papel lo jugaban principalmente “las viejitas” (algunas no tanto) del vecindario, quienes muy atentas recibían la información de todo lo que ocurría y por medio de sus redes personales, o sea, la comadre, la cuñada, el tendero, el chofer del autobús, el vendedor de periódicos, etc., daba a conocer a diario lo que llegaba a sus oídos, no sin ponerle un “picantico”, ese agregado personal, con marca única, que hacía más satisfactorio hacer correr la información. Hoy día en las redes sociales, la cosa es más complicada. Cualquiera toma una información de vieja data o mal intencionada y la publica para causar un efecto malévolo y hacer sentir mal a quienes lo leen. En algunos casos, la gente que lee esa noticia puede sentir alegría, pero su desilusión es terrible cuando días después descubre que la han engañado. Las redes sociales requerirían de un estudio avanzado, que no es el objeto de este escrito, pero todos las que las usamos, sabemos el daño que hacen las mentiras, que repetidas, a veces se hacen verdades.

Hay un cuento sobre un joven (llamémoslo Luis) que entra a un motel de carretera, de esos bien alejados y discretos y se encuentra con una vecina, que también iba al mismo sitio obviamente que con el mismo propósito, pero con alguien que no era su esposo. La señora (Candy) al verse descubierta, espera un rato va y toca la puerta de la habitación donde se encuentra el joven y le entrega 500 dólares, con la condición de comprar su silencio. Raúl, quien difícilmente recibía esa cantidad de dinero en varios meses y con esa facilidad, toma el dinero y asiente mudo el acuerdo. Días después, está el joven reunido con sus amigos en la esquina de su cuadra y ven llegar a la mencionada señora, quien desciende de un vehículo que se estaciona algo retirado de su casa. En ese momento empiezan los comentarios propios de este tipo de situaciones, cada quien daba opinión, que si era esto, que estaba con no sé quién, que era el jefe de la señora, en fin, eras variadas las especulaciones, pero solo Raúl sabía realmente lo que ocurría, era el mismo carro del motel y no podía decirlo, habían comprado su silencio y no se sentía bien rompiendo su acuerdo. En virtud de lo que está aconteciendo, un temblor corre por su cuerpo y sale casi volando a su casa, toma los 500 dólares y va a la casa de Candy. Le toca repetidamente la puerta, al ella abrir, le devuelve su dinero y sin dejarla hablar le dice: Lo siento, esto que llevo por dentro es más fuerte que su dinero. Inmediatamente da la vuelta y corre de nuevo con sus amigos. Ese es un ejemplo (real o ficticio, juzgue usted) de como un chisme, un buen brollo, no tiene precio. El prestigio del chismoso, de ese que no puede quedarse callado, estaba en juego.

El chisme político, no hay que explicarlo mucho, es el que sale para dañar la imagen del contendor, es lo que conocemos como guerra sucia, donde salen a la luz pública aspectos oscuros o grises del objeto del chisme o sencillamente se inventan situaciones con la finalidad de dañar su imagen y credibilidad ante los votantes. También está el chisme o los rumores que los propios políticos crean para evaluar algún aspecto de la ejecución de su gestión o descubrir algún traidor cercano en su administración.

Está también el chisme corporativo, el que funciona dentro de todas las organizaciones. Gente tratando de hacer daño a otro. Aunque aquí aplican varios de los mencionados anteriormente, está el dirigido a “mal poner” a alguien para tomar su puesto o sus beneficios. La envidia en su sentido amplio y la corrupción, son los principales factores que aquí prevalecen. Es aquí donde radio pasillo hace su mejor trabajo. Este mecanismo de (des) información, normalmente usado por gerentes y supervisores funciona en varias vías. Sirve para para probar reacciones por acciones que se realizarán. Simplemente se comenta “el secreto” a algún trabajador que saben es chismoso, de manera de que este sirva de transmisor de la información y se espera el resultado a los pocos días u horas, cuando otros han escuchado el asunto y alguno le comenta de vuelta al mismo generador de la información, su parecer sobre ese secreto que escuchó por allí. También está el chisme que se lanza, siendo mentira para sacar verdades; simplemente es una afirmación falsa que se hace sobre alguien o algo para que él o los afectados, lo escuchen y dependiendo de su respuesta o actuación, se deduce la verdad que envuelve el hecho. El chisme corporativo u organizacional, no es algo exclusivo de la empresas, aplica en la universidad, en la iglesia, etc., en cualquier ámbito en el cual el ser humano interactúa y donde existen jerarquías o grupos de poder.  

El chisme como el chiste, necesitan al menos tres personajes, el que lo genera, el que lo escucha y el afectado por el cuento o la calumnia. En muchas ocasiones el chisme causa risa o burla, porque está diseñado para eso, o puede causar lo opuesto, desprecio, molestia o descrédito. En la antigüedad algunos filósofos encontraban a la risa como algo inmoral y arrogante, porque «al descubrir un vicio o una desgracia en el otro y reírnos por ello con menosprecio burlón, sólo provocaremos una reacción violenta». Aristóteles afirmaba que esa burla es la manifestación de un sujeto que arroga superioridad: «El que ríe de otro afirma más o menos orgullosamente su yo». Para Henry Bergson «en la risa observamos siempre una intención no declarada de humillar». Esas citas tomadas del libro de Freud mencionado en el primer párrafo y hacen un símil perfecto entre el chiste y el chisme que no es necesario explicar.
                  
Hay otro concepto que es necesario desarrollar para completar el tema. Entendemos por Inconsciente a aquel “Que ha perdido el conocimiento y generalmente también la capacidad de percibir y darse cuenta de lo que le rodea” y podemos agregarle que es un estado donde la mente parece estar dormida, pero sabemos que realmente está activa todo el tiempo. Una segunda acepción es el adjetivo que describe a una persona “Que obra de forma irreflexiva e imprudente o que no mide las consecuencias de sus actos ni el riesgo que comportan”. Este último, es el aquí nos interesa.

Estas descripciones antes señaladas le caben como anillo al dedo a las personas que detentan el poder y el fanatismo hacia el chisme y la mentira, lo hacen porque desean hacerlo y de forma irreflexiva hacen daño sin importarles sus efectos y consecuencias, pero lo realizan estando en sus cabales, o sea lo hacen conscientes de su daño. Solo en el caso del mitómano, pudiese haber una “excusa amoral”, ya que su acción es más bien compulsiva, parte de una enfermedad que le es difícil controlar.

El chisme y el chiste no existen en la niñez, los niños no tienen consciencia de lo que es “malo o bueno” a su corta edad y en eso se diferencian enormemente de los adultos adictos a estos actos, aunque debo reconocer que los niños de hoy día cada vez son más precoces y sorprenden con algunas declaraciones y acciones, pero no tienen la capacidad para formular un chisme. Los términos como parodia, ironía, sarcasmo, sátira o ridículo le son ajenos al humano en la temprana edad.

Hay chistes que pueden ser «inocentes», ya que están desprovistos de toda tendenciosidad, puede poseer un rico contenido y exponer algo muy valioso. En el caso del chisme, difícilmente podrá ser inocente el interés de dañar a alguien y sus consecuencias. Tomando símiles, el chisme tendencioso está destinado a la agresión, la sátira o a una posible cobarde defensa. 

Otra fuente de chisme muy común, es ese secreto que alguien cuenta a su mejor amigo, pero esa persona también tiene otro mejor amigo y así sucesivamente la información se esparce, todos los mejores amigos se enteran y lo más grave, normalmente en el camino se modifica. En este caso, a veces somos nosotros mismos quienes hacemos volar el chisme.  

La invectiva, ese discurso acre y violento que secretamente lanzamos sobre algunas personas, con un mal sano interés, eso que llamamos chisme, hace un daño enorme, que no medimos, que no consideramos realmente ni en nuestro círculo social, ni en la iglesia, ni en nuestras empresas o instituciones de estudio. Es un cáncer que carcome el tejido de la amistad y el buen desenvolvimiento de las relaciones humanas.

Todo esto nos lleva a preguntarnos por qué alguien siente la necesidad de inventar una noticia que involucra a otra persona, especialmente cuando las presenta de formas perjudiciales para su imagen. Puede deberse al resentimiento por no haber alcanzado los propios sueños, que deriva en la envidia y la necesidad de destruir a quienes sí lo han hecho. Pero, aunque parezca difícil de creer, incluso los chismes más peligrosos pueden surgir de forma inconsciente, hasta por aburrimiento. El ocio mal ejecutado (el ocio no necesariamente es malo), puede llevar al ser humano a convertirse en generador de malas acciones y perturbar la vida de muchos.

Como se dijo antes, para que un chisme funcione, se necesitan tres, si no somos chismosos originadores, con no convertirnos en receptores estaríamos rompiendo la mal sana cadena y el chisme desparecería, por lo que con dar un paso a un lado e indicarle al chismoso que no nos interesa escuchar, evitaríamos hacer un daño.

Andar por la vida con la verdad, es lo mejor, aunque puede ser peligroso, hay muchos que la detestan, porque “La verdad es como una antorcha que no se puede llevar a través de una multitud sin chamuscar a alguien las barbas”, leí por allí. Quien no quiere que sus barbas se quemen, que se aparte del camino o que las ponga en remojo.



Eduardo J. León Hernández
Octubre 29, 2.018

jueves, 18 de octubre de 2018

TU ERES UNA PERLA Y YO UN PATÁN









Cuando yo te conocí
Tú estabas sentadita
Como una rosa bonita
Con un vestido e´colibrí

Había música y comida
Estabas en una fiesta
A la que por casualidad
Sin estar invitado, asistí y te canté
Y como Blanca Nieves en su siesta
Tú te quedaste en mi vida

Linda mujer, preciosa merideña
Esa, la misma de la rondalla
Fue en la que me inspiré
Y se quedó entre nosotros
Como una hermosa medalla
Con sabor a dulce hecho en leña

Conoce a esta niña linda
Así te presentó Nellita
Es la hermana de Antonita
Bailen, gocen, que Riquilda brinda

El gran combo Santa Rita
Tocaba allí esa noche
De las damas era el bonche
Fue una noche alegre, bien bonita

Yo venía de un embarque
Buscando otra diversión
Pero Dios me dirigió
Como a muchacho en un parque
Y te puso a ti en el frente
Mi más bella bendición

Allí empezó está función
Que tiene ya tantas mañanas
Tan linda como flor de sabana
Con toda una vida de duración

Tu siempre serás mi Perla
Mi muro de contención
Y yo solo soy tu Patán
Agradecido siempre a Dios
Por tu amor y tu atención



Eduardo J. León Hernández
Octubre 18 de 2.018

jueves, 11 de octubre de 2018

TÍO SIMÓN Y EL AMOR



Hoy me tocó quedarme con los nietos en la mañana y hacerles el desayuno, cosa que disfruto un mundo, normalmente cuando cocino pongo algo de música y hoy el turno fue para Simón Díaz, el gran Tío Simón. No Leda, no es mi compadre, él debe andar haciendo sus vueltas, si es que consiguió gasolina.

El Tío Simón, tiene un enorme repertorio, el más fructífero y variado de la música venezolana. Él le cantó a todo, a los viejos cuando están tratando de quemar esos últimos tiros, en esos momentos que sienten que ya se les está acabando la vida y consiguen una potranca que les para. No sabemos cómo se desenvuelve ese amorío, sabiamente el Tío lo deja a la imaginación de cada quien.

También le canta a un amigo, al esposo de Mercedes, cuya amistad aparece después de que ella es deliciosamente engullida por un caimán. Ella era una mujer que se bañaba en el río, que parecía una esmeralda con flores de chupa-chupa, a quien él amigo no puede dejar de mirar, un amor y una amistad bien rara, donde valió más la lujuria que la vida.

La canción a Mariposa, la vaca que protege a su becerrito porque sabe cuál es su futuro y junto a todos los animales de la sabana le llevan flores y frutas para hacer más agradables sus días. El Alcaraván, ese picudo volador que hace su extraño ruido cuando hay peligro o quiere comunicarse, al que ningún otro quiere enfrentarse, igualmente tiene un cupo.  

La luna, como para todo buen compositor, es una gran inspiración para este poeta llanero. En una canción la luna lo mira y él no sabe por qué, ya que él tiene su ropa limpia, ayer tarde la lavó. También el Loco Juan Carabina aprovecha para caminar bajo su luz y al ella desaparecer, el Loco se pierde en la llanura y cuando la luna vuelve aparecer se pone a llorar; la llama a la plaza para conversar y hasta lo han visto pasar con la luna de la mano. Y ni hablar de la Luna de Margarita, que es la voz, la luz y el amor; esa perla ubicada frente al mar de las Antillas, para vivir, para gozar, para soñar.

Cantarle a Barinas, ese grito llanero que lo inspiró, que le nació del te quiero, donde destacan sus paisajes frente a las cumbres andinas, con caminos de palma y sol, pintados con pinceles de un arrebol, el llano de sus amores. Cantarle a Caracas, su otro amor, una canción que no es de su autoría, la compuso el maestro Billo Frómeta, pero Tío Simón, como muchos de nosotros, la hizo suya, siempre la incluía en su repertorio, era junto a Mi Querencia su segunda Alma Llanera, como la Grey Zuliana para los zulianos.

Simón compuso y cantó muchas canciones al amor, a la mujer, como la que compuso a Cristal Montañez electa Miss Venezuela en 1.977. Le cantó al llano, a los ríos, al campo y a sus habitantes, al despecho, a la infidelidad, a la madre, a los hijos, a lo más sublime, siempre el amor estaba y está presente en los cientos de canciones que compuso, publicadas e inéditas, esa era su marca.

Escuchando a Simón está mañana, recordaba a mi gente, a mi nación, a mis buenas cosas y causas, a mis amigos y amores, a mi tierra y mis árboles, a mis animalitos. Por un momento me detuve a pensar, a recordar bonito cada etapa que he vivido, todos esos momentos que me marcaron, los no tan buenos, pero en especial los buenos, los excelentes, los que son irrepetibles, los muchos que he vivido y no pude evitar llorar. 

Esa mezcla de cosas y memorias buenas con las tristes, las bodas y cumpleaños junto a las caras de quienes ya no están, los éxitos y los fracasos, el caerme y levantarme de inmediato o el quedarme en el suelo por un momento para reflexionar y ver como quitar esa piedra del camino. Las comidas, los encuentros con los amigos, las discusiones en el condominio, las cenas de navidad, comerme un pastelito de papá y queso, una hallaca de plátano, tantas cosas pasaron por mi mente en tan solo momento, realmente entendí la capacidad de procesamiento que el cerebro tiene.

Hoy no quiero escribir sobre otra cosa que no sea sobre música, paz y amor, hoy que es jueves de recuerdos, solo quiero tener presentes los momentos gratos, ver las fotos de mis hijos y mis nietos cuando chiquitos, los recuerdos de mis perros, las siembras de mi granja, el chinchorro y el tanque de agua. 

Quiero escuchar de nuevo al Tío Simón y a los Beatles, a Sting y a Montaner, volverme a las fiestas de los años setenta con esa música que no desaparecerá nunca, porque no podrá ser reemplazada, esa generación es irrepetible. Quiero volver por un día al pasado, a mi pasado, a ese que me enriqueció el alma y el espíritu, que me enseñó a pedir la bendición a mis padres, abuelos, tíos, padrinos y a cualquier persona mayor que merecía ese respeto; a decir buenos días, buenas tardes, buenas noches.

Hoy quiero seguir escuchando al Tío Simón cantando: “Que vale más”. Esa hermosa canción donde se pregunta qué vale que una mirada de tus ojos? Y que nada es comparable contigo y tus caricias. También repetir a mis oídos los temas que interpreta el Rafael “Pollo” Brito, con su incomparable arte, haciendo un maravilloso homenaje a Simón. Son muchos los que cantaron con él en vivo y grabaron sus temas, que interpretan y lo harán por siempre, porque son canciones únicas, salieron de un corazón, un alma y una mente que se apagaron para nosotros, pero que en el cielo siguen componiendo, declamando, cantando para el Creador. Tocando el cuatro en el cielo a la Virgen del Rosario de Chiquinquirá, a quien el Tío también le cantó en la tierra.

Hoy me voy a imaginar que estoy en Barbacoas, la tierra que vio venir al mundo al Tío Simón, que me muevo por San Juan de los Morros lugar donde creció y se hizo hombre a destiempo para sustituir a su padre desaparecido. Voy a tomarme un café en su nombre, para recordar el Fama de América o el café Imperial. Voy a buscar un Clavelito Colorado para regalárselo a mi esposa, ya que es difícil conseguir ahorita una Flor de Apamate.

Para todo Venezolano que me lee, añorando tiempos mejores, aquí adelante les regalo la letra de Así es mi Tierra, no es la más famosa de las canciones del Tío Simón, pero es la que mi hoy me llega al alma.  

Tierra mía quiero cantarte, me lo pide el corazón,
porque la naturaleza hizo un cuadro de tus campos 
con el toque de una flor.

En la palmera coqueta, sopla el viento de mi llano  
se mece y revolotea y la brisa se marea con un olor de mastranto.
Sube la tierra mojada, se motiva el sentimiento 
y se baña en la laguna, un pedacito de luna 
que salió de los esteros. 

El potrero y la tonada son un mismo amanecer,
y es el alma del llanero, con sus nuevas esperanzas, 
de alegría y de fe.



Eduardo J. León Hernández
Octubre 11, 2.018

miércoles, 3 de octubre de 2018

CUANDO UN HIJO SE VA AL CIELO


Cuando un hijo muere antes que sus padres, es una situación terrible, dolorosa, muy triste. Es para mí, algo contra natura, va contra la “ley de la vida” que conocemos. Pero la vida, realmente no tiene leyes, es Dios quien maneja sus hilos y decide que, cuando, donde, como y a quien ocurren las cosas. Quienes no creen en Dios se lo endosan a alguna fuerza divina, al universo, a las energías, en fin; cuando se refiere a la muerte, alguien maneja esos hilos, no nosotros.

En no pocas oportunidades he escuchado, que cuando alguien pierde un hijo, todos los padres sufrimos ese dolor; eso no es cierto del todo. Muchos padres sentimos y compartimos ese pesar, nos imaginamos lo que debe sentir un padre, una madre, cuando un hijo se va antes que ellos; pero sentir ese dolor punzo penetrante en el alma, en el corazón, en la mente, en todo el cuerpo, solo ellos saben cómo es.

La semana pasada terminó para mí y para muchos con una noticia muy triste, la hija de un gran amigo, de uno de mis más queridos profesores de la universidad, con quien he compartido muy buenos momentos, partió al cielo. Pero es que además, ella era muy querida para mí, una bella amiga. Nahir Contreras y yo trabajamos juntos en Espiñeira Sheldon & Asociados (Price Waterhouse) por varios años y compartimos momentos excepcionales. La familia de Nahir, en especial su padre, Ramón Contreras, son personas sencillas, educadas, trabajadoras, decentes, colaboradoras, pero sobre todo humanos, humildes y cariñosos, en su trato hacia los demás.

Nahir ya hace algunos años buscó nuevos rumbos, formó su familia y se forjó un futuro, basado en una trayectoria laboral y en su dedicación. Hizo lo que aprendió a hacer, trabajar y trabajar bien, dando lo mejor, no solo como profesional, sino como persona. Eso fue lo que vio en su hogar. No conocí en detalle cómo era su casa, pero no me hace falta para reconocer quien era. 

Una hija con la educación de unos padres de la calidad como los que tiene, porque allí están, no puede haber caído en tierra árida. La educación que mi amigo le brindó, junto a su familia, no puede ser diferente a lo que él refleja: sabiduría, paz, carácter, personalidad y sobre todo don de gente. Así he visto siempre yo a Ramón, a quien por razones de distancia no puedo acompañar en esta hora tan triste, a quien no he querido ni siquiera intentar llamar por teléfono, por lo que preferí escribirle esto, si es que puede verlo; él está bastante enfermo, según he sabido de amigos comunes de mi Maracaibo. En algún momento espero que la vida me permita darle un abrazo.

Pero como dije antes, Nahir y yo trabajamos juntos, en una institución que es la mejor escuela que un Contador Público puede tener. La gran cantidad de amigos que Nahir tiene, porque están allí, sé que comparten mis sentimientos y el pesar de su partida, lo doloroso que ha sido, por lo repentino, por lo inesperado, ya saben, por ser algo que nunca se espera que ocurra a una persona joven y llena de vida como ella. Sé que en estas palabras reúno el sentir de todos sus amigos y colegas de Espiñeira Sheldon & Asociados, de todos aquellos que compartimos con ella tantos momentos, alegres muchos, difíciles unos cuantos. De todos los que recordamos su bella sonrisa, sus sonoras carcajadas y la expresión de esos hermosos, grandes y brillantes ojos que Dios le regaló.

Nahir, no sé si desde donde estás puedes leer estas letras, pero quiero que sepas que cualquiera sea la razón por la que Dios decidió llevarte, espero que tu vida en la tierra haya sido muy buena y fructífera, que te hayas divertido mucho, que Dios y la Virgen residan en tu corazón y que a pesar de lo inesperado, abandonaste este mundo en paz. Deseo también que en el núcleo en el que viviste y te desarrollaste, muy a pesar de los errores que seguro cometiste como todos los humanos, aprecien quien fuiste, que seas un gran ejemplo para los tuyos y para todos nosotros, tus amigos, y que como un ángel, que ahora se estrena en el cielo, cuides de tu gente con ese espíritu, con ese amor de hija, madre, esposa y amiga, que siempre te acompañó. 


Que Dios nos regale el consuelo a quienes te queremos.

Tu amigo


Eduardo J. León Hernández
Octubre 03, 2.018
     

sábado, 22 de septiembre de 2018

¿QUE TIENEN LOS POBRES EN LA CABEZA?



Hace poco me llegó un vídeo de una charla TED, organización que se dedica a difundir por el mundo ideas sobre Tecnología, Entretenimiento y Diseño, todo aquello que sea digno de dar a conocer, beneficioso para nuestra sociedad. La charla en cuestión tiene el mismo nombre de este articulo y fue desarrollada por Mayra Arena, estudiante de ciencias políticas, originaria de Bahía Blanca, Argentina. Ella ha realizado trabajos sobre la pobreza y dado los buenos comentarios recibidos sobre su labor, fue invitada a intervenir en esta plataforma tan prestigiosa.

En esa presentación, que pueden ubicar fácilmente en YouTube, dura algo más de 13 minutos, esta joven se pasea por su propia realidad y a través de experiencias muy particulares, nos brinda una forma diferente de mirar la pobreza. Sus reflexiones me llevaron a escribir estas letras, tratando de complementar su trabajo, sin repetir lo que ella dice. Vale la pena verla.

Primero acordemos qué pobres, son aquellas personas quienes no cuentan con los recursos económicos para cubrir sus necesidades mínimas; es la definición más básica. Lo contrario sería ser rico. Aunque como todo, la riqueza y la pobreza, tienen su gradualidad; unos son más, otros menos. También depende de cuantas o cuales son las necesidades de cada quien, me explico: dos personas que perciben la misma cantidad de dinero, una puede ser pobre y la otra rica, de acuerdo con su nivel de satisfacción particular. Existe por otro lado, la pobreza o la riqueza espiritual, privando sobre lo material.

Como vemos puede ser muy variada la gama de conceptos o matices de donde podemos partir para definir cuando se es pobre o rico y que va a depender de cada uno de nosotros. Pero por otro lado, que origina ser pobre? Algunos dicen que se nace pobre y que cada quien tiene la oportunidad de salir de esa condición, eso lo comparto en un alto porcentaje, pero hay condicionantes.

Yo quiero partir de la premisa de que la pobreza deriva de la falta de educación. Puede parecer algo trillado, pero habría que entender también que tipo de educación y creo que es allí donde está el detalle. Hay personas muy estudiadas que no tienen educación y por el contrario, hay personas que nunca han ido al colegio, pero tienen mucha educación, con un comportamiento marcado por la decencia y el respeto, con formación de hogar, como diría mi amiga Nelly.

Una pequeña historia para redondear el asunto. Hace ya algunos años, mi esposa y yo fuimos a buscar a alguien que nos ayudara con las niñas en la casa, ambos trabajábamos y no queríamos que mi madre siguiera haciendo ese trabajo, no era justo. Fuimos a un pequeño pueblo, donde mi esposa tenía familiares lejanos y los fuimos a visitar, para ver si alguien de allí se iba a trabajar con nosotros. La casa estaba ubicada en el centro de un terreno bien arreglado, que de lejos parecía un pesebre de esos bien bonitos. Fue muy agradable ver animales y arboles, casi colocados con la mano en un dibujo, pero lo sorprendente fue cuando entramos a la vivienda. El piso era de tierra y parecía que estuviera pulido, no sé qué le ponían, no pregunté, pero no pude levantar arena, a pesar de que traté de hacerlo varias veces con mi zapato. Tenía una pequeña sala, dos habitaciones, cuyas puertas eran cortinas blancas sujetadas con un pedazo de madera de cují, la cocina estaba en la parte de afuera. Habían pocos muebles, pero los que estaban relucían de limpios y destacaba una mesita con una imagen de Jesús y la Virgen. La comida la preparaban en leña, imaginen el sabor del café que nos brindaron en unos pocillos de vidrio marrón claro (todos los tuvimos); podía verse que no permitían que el humo y las cenizas arruinaran el área. En el día descansaban en chinchorros dispuestos debajo de frondosos árboles con mucha sombra y los niños tenían todo el espacio del mundo para correr y jugar. Una cosa más, siempre te sonreían.

Me pregunto, ¿esa gente era pobre o rica? Tenían cubiertas sus necesidades básicas, era gente decente. Los niños, aunque les tocaba caminar un buen trecho, todos los días iban al colegio y tenían educación y ejemplo de hogar. No tenían lujos, tampoco televisión, al menos había una biblia y probablemente otros libros. Conozco mucha gente con dinero, cuyos hijos son expertos chocando los carros de la casa y llegando borrachos al amanecer, además de una horrible ortografía. ¿Quién es más pobre o más rico?

Pero igual ocurre a la inversa. Alguien que trabajó por muchos años en casa de mi madre, la señora Ángela, planchaba ropa, ese era su oficio el cual heredó de su mamá y no lo estoy calificando, fue lo que mejor aprendió a hacer y realmente ponerse una camisa blanca planchada por Ángela, era un lujo. Pero ella no hacía otra cosa que producir el poco dinero que mal cobraba por ese excelente servicio. En casa de mis padres, además de un buen pago, tenía trato de gente, almorzaba con nosotros, en nuestra mesa, como debe ser, comía lo mismo que nosotros. A ella había cosas que no le gustaban y mi madre le cocinaba algo diferente, para que siempre se alimentara. Mis hermanos, mi esposa, mis hijas, todos la tratábamos como de la familia, ella se sentía feliz allí, porque en su casa las cosas eran diferentes. Su esposo no era muy trabajador que se diga y al igual que el resto de la familia, vivía de lo que ella producía. La casa de Ángela era lúgubre, oscura hasta en el día, muebles sucios y medio rotos, no estoy seguro de que los integrantes de esa familia hubiesen ido al colegio, tampoco tenían educación de hogar, a pesar de tener una buena madre; eso parecía no ser una familia. Aunque siendo un gran ejemplo por su capacidad de trabajo, a Ángela la veían como la pendeja que estaba obligada a trabajar para llevar el dinero. El trato entre ellos no era educado, no había respeto ni cariño, menos calor de hogar. Destaco que ellos vivían en una ciudad grande, donde tenían la posibilidad de ir a un colegio cerca y de llegar hasta la universidad, todo gratuito por cierto. Ángela y su marido, nacieron, vivieron y murieron muy pobres. 

Familias con dinero también conozco muchas, con excelentes padres, muy buenos ejemplos de trabajo, honrados, dignos, educados. Algunos heredaron bienes y negocios y los siguen conduciendo de manera ejemplar. Otros los crearon con sus propias manos, a pesar de carecer de recursos económicos iniciales, lucharon e hicieron de sus vidas un ejemplo. Tuvieron educación formal y, sobre todo, educación de hogar. No siempre hubo oportunidades, no fue fácil, las buscaron; pero con seguridad alguien, en algún momento, les tendió la mano.

Esto lo conocemos todos, yo solo estoy poniendo ejemplos de mi vida, mi interés especifico es destacar que podemos hacer nosotros para ayudar en nuestra sociedad, como podemos participar para mitigar, reducir o acabar con la pobreza de recursos y con la pobreza de espíritu. ¿Podemos o no mejorar la educación de nuestra gente?, ¿Qué podemos hacer para cambiar el mundo? Quien crea que no es posible, que no siga leyendo, pierde su tiempo aquí.

Creo que todos debemos y podemos darnos la vuelta y extender la mano, mirar hacia abajo para ayudar a los demás a levantarse. Hay problemas estructurales y mentales a nivel de nuestras sociedades que podemos cambiar. Cito varios ejemplos. En algunos países, los pobres están decretados por el mismo estado. Sus habitantes son estratificados, dependiendo de la zona donde residen, bien sea para el fijar el precio de los servicios públicos, por las prioridades de ayuda estatal o para cobrar los impuestos. Esos estratos delimitan quien es pobre y quien es rico, de manera diametral; eso se queda en el subconsciente de la gente, con eso se crece. En otros países, los ricos viven en urbanizaciones y los pobres en  barrios. Si están en zonas altas, los primeros viven en cumbres o colinas y los segundos en cerros; son la misma vaina, pero el nombre ubica, demarca. En muchas ciudades los ricos viven al norte o al este y los pobres al oeste o al sur, siempre hay barreras, fronteras, muros decretados por la misma sociedad. En casi todas las grandes urbes, los ricos viven a favor del viento, del lado opuesto de las fábricas o de las chimeneas, para que no les afecte el humo, ya saben de qué lado van los otros. Y no he mencionado el tema del color de la piel, el racismo agrava mucho más el tema.

Lo triste, el gran problema, es que eso se va “genetizando”, se va gravando en la memoria y pasando de padres a hijos. Recuerdo que alguien muy cercano a mí, estaba enamorado de una joven que vivía en una zona mejor que donde él residía, además ella estudiaba y él no. Ese amigo nunca había tenido interés en el estudio, había heredado el oficio de su padre (así como Ángela) y en su casa no veían importante la escuela, se necesitaba que trabajara. Esta joven, esa enamorada, lo empezó a entusiasmar para que se preparara, podía seguir con su oficio, pero ella le decía que estudiara, que al menos lo tecnificara y él estaba muy interesado en hacerlo, hasta que su propia madre le dijo: “pero que estás buscando tu allá en esa urbanización, tú tienes que buscarte alguien de aquí, de tu barrio”, y tanta fue la presión, que así ocurrió. No tuvo apoyo, perdió la novia, nunca estudió. Su madre es una buena mujer, pero tiene la pobreza en la cabeza, ella también la heredó.
   
A veces la cosa es al revés, hay padres que quieren que sus hijos salgan adelante, pero "incentivandolos" a casarse con gente pudiente. Eso es muy común en muchos escritos y novelas románticas y parece hasta bonito, cuando el chofer se casa con la niña de papa, por amor. El asunto grave es cuando esto ocurre solo por el interés. Empujan a quien sea a tener ese “amor de altos recursos”, pero a cuesta de la felicidad. Hay un triste chiste bastante conocido: Una joven que sale embarazada y su padre, sumamente molesto, le pide que lleve a su casa al responsable. A los días, un hombre que se notaba tenía recursos económicos, de unos 50 años, ya algo canoso, toca la puerta y al invitarle a pasar, explica a la familia que él es el padre de la criatura, pero que por estar casado no puede hacerse cargo directamente del niño, sin embargo se compromete a mantenerlo. Les dice que va a pagar todos los gastos de vida y los estudios hasta que su hijo tenga un título universitario, le dará una casa nueva y una pensión mensual de unos miles de dólares, pero que la chica debe cuidarse muy bien, porque si la criatura no nacía, sencillamente el desaparecía, pues ya no tendría obligación. El padre de la chica frotaba mentalmente sus manos como las moscas, cuando el hombre contaba las riquezas que su hija y su nieto recibirían, pero cuando escucho lo que ocurriría si perdía al bebe, de inmediato le dijo: Tranquilo amigo, si eso pasa, aunque ruego a Dios que la criatura nazca sana, usted puede acostarse con mi hija otra vez, sin problemas. Sin comentarios.  

Para algunas (o muchas) familias pudientes, es una tragedia cuando uno de sus vástagos decide juntarse con algún “limpio”, no importando los sentimientos existentes, ni el interés o el potencial de buen ciudadano que tenga el pretendiente. Si no tiene dinero en la cuenta, posición, apellido o una posible herencia cuantificable, queda descalificado, no es digno de entrar a la familia. De pronto pierden a alguien muy valioso por esos "criterios de selección". 

Como ven son temas delicados, asuntos muy arraigados en nuestras culturas, que hay que romper. Hay que identificar si la pobreza o la riqueza es monetaria, mental o espiritual, si tiene más que ver con lo que tenemos o con lo que somos, con eso que está dentro de nosotros. Si es un asunto de juicios serios sobre una situación o son prejuicios sociales o raciales.

Un genio pensante, filósofo de calle, de quien dicen que no decía nada cuando hablaba, pero enseñaba mucho, el gran humorista Cantinflas, en una parte de su película El Profe, comenta: “Los niños tienen solo dos fuentes de aprendizaje, el hogar y la escuela, si falla una, la otra no funciona. Es sencillamente como el boxeo, si usted tiene una buena izquierda, pero no sabe rematar con la derecha, entonces está perdido, así es en la vida”.

La solución de la pobreza está en la educación, en la que se recibe en la escuela, pero también la del hogar. Como lo señala Mayra en el vídeo mencionado al principio, ¿nos hemos preguntado realmente que podemos hacer para ayudar a los pobres a que no lo sean más? En ocasiones creo que nos conformamos con los regalos y ayuda que les damos, a veces de manera muy sentida y por demás generosa, ¿pero estamos yendo al problema de base?, ¿estamos buscando la solución (si, la solución) que puede estar en nuestras manos, para ayudar al prójimo? Regalamos los peces, pero no los ayudamos para que aprendan a pescar; que trillado suena esto, pero es la verdad.

Es lo anterior una utopía?, yo creo que no. Hay países que ya han demostrado que se puede lograr, que es posible vencer a la pobreza, pero se necesita un cambio cultural, que debe empezar por nosotros. Por los que hemos estudiado y tenemos educación de hogar, los que somos capaces de dar algo más que un poco de dinero y comida de vez en cuando. Nosotros, que nos servimos de ellos y no les pagamos lo correcto, nosotros los que los empleamos, los que nos llamamos humanos civilizados, pero que nos cuesta detenernos para ayudar o volteamos muy rápido para evitar prestar al pobre nuestro baño. Los que sufrimos de Aporofobia (vayan al diccionario) e invisibilizamos al que no tiene, a ese que nos parece feo, al que por su apariencia, siempre tiene cara de delincuente; algún día entenderemos que es parte de nuestra responsabilidad hacer algo. Les aseguro que es mucho más conveniente para nuestra sociedad y hasta para la economía en general (en otro escrito veremos eso), eliminar la pobreza.  
             
¿Que tienen los pobres en la cabeza?  
¿Pero cuales pobres, ellos o nosotros?


Eduardo J. León Hernández
Septiembre 21, 2018    

sábado, 8 de septiembre de 2018

LA BARCA DE PEDRO Y DE ALBERTO JOSÉ




Los primeros contactos que hizo Jesús con la gran mayoría de sus discípulos fue a orillas del mar, junto a sus barcas. Eran pescadores, sus barcas, las redes y sus manos, sus medios de producción. Lucas el evangelista, mi favorito, es quien escribe de la manera más fresca, más didáctica diría yo, su evangelio es conocido como el “Evangelio de la Misericordia” y nos decía el Padre Pedro Nel, que también se le llama el “Evangelio de la Mujer”. Los escritos de Lucas son sencillos, sin censura o sesgo de razas, tal vez por el origen del propio evangelista. Digo los escritos, porque el libro de los Hechos de los Apóstoles también es de su autoría.

Lucas y los demás evangelistas, mencionan con frecuencia a Jesús, a sus seguidores y en especial a Pedro, junto o dentro de una barca y es algo propio de la historia. La gran mayoría de los pueblos de esa época, al igual que ahora, están a las orillas de los océanos, mares, lagos y ríos, por las ventajas que ofrece la navegación para el transporte de personas y el comercio. En una ocasión Jesús invita a los discípulos a lanzar la red en lugares donde ya habían intentado pescar, no habían sacado nada y resultó en una pesca milagrosa (Lucas 5:1-11). También está el pasaje donde Jesús prueba la fe de Pedro permitiéndole caminar sobre el agua; el apóstol da unos pasos, pero de pronto siente miedo y empieza a hundirse (Mateo 14:24-33) y otro evento significativo ocurrido en el mar, es cuando los discípulos se aterran durante una tormenta y estando Jesús con ellos en la barca (Lucas 8:22) corren a despertarlo para que los salve.

Todos tenemos nuestra barca, o al menos vamos en una, solos durante un tiempo y acompañados en otro. Durante ciertos días somos capitanes, en otros marineros o simples pasajeros, dependiendo del rol que hemos decidido tomar o el que Dios y la vida nos han asignado. En ese navegar, ha habido días de tormenta y otros de calma, unos con frío o con mucho sol, con una suave brisa, como la de Elías al salir de la cueva o hemos enfrentado vientos huracanados. Nuestras barcas a veces están en movimiento o se quedan estáticas, pueden chocar con rocas, encallar en la arena, voltearse y naufragar, pero también nos permiten dar paseos preciosos, muchas cosas pueden pasar. Nuestra fuerza, nuestra decisión, el rumbo escogido y la fe que tenemos en Dios, hacen la diferencia.

Todo esto lo digo, ya que luego de ver cierta analogía entre la vida de Pedro y de los Albertos, los Padres Alberto José Linero y Alberto Cutié, quise escribir sobre ellos, sobre sus decisiones, su fe y el respeto que merecen. Ambos (los Albertos), son y serán hombres públicos, ya que sus personalidades así los definen y a ellos les gusta actuar de esa manera. Son contemporáneos, ambos rondan los 50 años y dedicaron muchos de ellos, al servicio de Dios y de la gente, a través de  la Iglesia Cristiana Católica, haciendo el bien y lo siguen haciendo cada uno desde su nueva posición. En al caso del Padre Cutié, decidió continuar el servicio sacerdotal desde la Iglesia Episcopal, que permite hombres casados como sacerdotes (Ojo, en la católica también) y el Padre Linero, asumo seguirá en el ejercicio de ayudar a Dios con su obra en el mundo y de guiarnos a nosotros los mortales, desde los medios de comunicación. Al menos es donde yo lo veo y donde quisiera seguirlo viendo, luego de su destacada labor en las mañanas de Bluradio en los últimos meses y todo lo que ha hecho por tantos años en el Minuto de Dios. Seguro seguirá escribiendo y tendrá muchas opciones en los medios y creo que no solo en Colombia, dado que su proyección pastoral, llega a diario a muchos países de habla hispana.

Pero cada vez que un sacerdote “famoso” o carismático hace algo normal, se convierte en la comidilla, es parte de las habladurías durante mucho tiempo y gana un increíble centimetraje en todos los medios y en las redes sociales. Digo algo normal (está bien escrito, normal), porque muchos sacerdotes en el mundo cuelgan sus hábitos a diario, pero no todos son famosos y por eso no se siente el ruido. Yo he conocido varios, en diferentes países, que lo han hecho y ahora viven de una manera normal y siguen aportando mucho a la sociedad, siguen siendo unos buenos hombres, que es lo que Dios quiere. Algunos se han casado, como el Padre Alberto Cutié, otros no lo han hecho. Si el Padre Linero lo hace después, que es lo a que a la gente le encanta decir, eso precisamente es lo que los brolleros quieren escuchar, están esperando, como “caimán en boca e caño”, que algún osado paparazzi, en los próximos días saque un vídeo o unas fotos, como ocurrió en el caso del Padre Cutié. Quieren tener más volumen para esa canción, algo bueno para complementar el chisme, gasolina del más alto octanaje para aumentar el fuego; qué triste que sea así.  En lugar de agradecer el trabajo que ha hecho durante tantos años, el esfuerzo está en la crítica destructiva y lamentablemente, buena parte dentro de nuestra propia iglesia.

Cuando un hombre o una mujer, decide entrar al mundo del servicio religioso, se limitan de muchas cosas que nosotros los seglares tenemos, la gran mayoría desmejoran su nivel de vida, tienen altos riesgos por las áreas que tienen que visitar, los kilómetros que deben recorrer, el posible contagio de enfermedades por la visita a los hospitales, el riesgo de muerte cuando les toca hacer misión en zonas de guerra o de alta conflictividad. A no todos les toca, pero son muchos quienes lo hacen. Pero también está la soledad, la lejanía de la familia, el llegar a morir de viejos lejos de los suyos, eso no es fácil y menos en nuestra cultura. Aun y cuando los parroquianos nos hacemos parte de la familia del cura, hay lazos de sangre difíciles de romper.

La soledad ha sido mencionada por el Padre Linero, personalmente lo escuche de él en su intervención la mañana del miércoles pasado en el programa de Bluradio. La soledad es terrible y uno puede padecerla aun teniendo miles de personas alrededor. La soledad es de cada quien y es cada quien el que decide cómo vivirla o apartarla. El Padre Linero y el Padre Cutié fueron solitos al seminario, nadie les pagó para hacerlo, no fueron obligados, tomaron esa opción de manera personalísima, como también lo fue su decisión de retirarse. El problema es que somos egoístas y solo pensamos en lo que nos conviene a nosotros. Le escuche decir a una católica, que seguramente no sabe qué hacer con su vida, “es que no vamos a poder vivir sin los escritos del Padre Linero y las tareas del día que nos pone”, ese fue el más barato de los comentarios; he allí el problema de seguir a hombres en lugar de seguir a Cristo. También escuché y leí a gente diciendo (al menos uno de los que escribe dice ser sacerdote) que se retiraba porque no tenía a Dios en su corazón, háganme el favor, alguien debería de darles con una cotiza de guajiro por la boca, por no decir otra cosa. Como han aflorado los envidiosos, los resentidos y , en especial, los enemigos de la Iglesia Católica. Aquí nadie está libre de pecados para estar lanzando piedras, además de que no hay un pecado en esto.

Una querida amiga me decía que pareciera que la Iglesia Católica está en crisis, sé que de buena manera ella piensa el impacto de los escándalos que han resurgido y de la salida del Padre Linero, cosas que no tienen ninguna vinculación, por cierto, y yo le decía que hoy se retira uno, pero que gracias a Dios están entrando bastantes jóvenes al seminario. "La Iglesia Cristiana Católica la creó Dios y no será el hombre quien la destruya", era una frase que decía un colombiano que Venezuela adoptó hace más de cincuenta años, el Padre Jorge Bohórquez, un gran amigo ya fallecido que conocí en tiempos de discernimiento y soledad, cuando viví en El Tigre, estado Anzoátegui.

La Iglesia Católica, como todas las instituciones, cambia, se debe adaptar a los tiempos sin perder su esencia. El tema del matrimonio es uno de ellos y en su momento deberá ser considerado. Ya hay sacerdotes practicantes casados dentro de la Iglesia Católica, algunos de órdenes que se unieron al catolicismo hace varios siglos y otros que han sido aceptados bajo algunas condiciones. Varios amigos sacerdotes, algunos jóvenes y otros no tanto, me han dicho que el no tener una mujer al lado que jorobe es muy bueno, el hecho de no tener que preocuparse por una familia propia, libera de responsabilidades y cargas al sacerdote. Otros piensan que una buena mujer al lado ayudaría a llevar con más facilidad la soledad. Es muy complicado ese tema.

Coincidencialmente, ahora volviendo a Pedro, el hombre a quien Jesús le confió la Iglesia, la verdadera, la original, sin interés de ofender a ningún otro credo religioso, ese testarudo pescador, brioso, que acompañó en tantas aventuras a Jesús. Ese hombre que lo amó y lo negó también, pero que sin dudas lo acompañó y se considera el primer Papa de la Iglesia, Pedro, es nombrado en la lectura correspondió el pasado miércoles 05 de septiembre, el mismo día que se conoce la noticia del retiro del Padre Alberto Linero. La lectura a la que hago mención es Lucas 4:38-39, donde se señala que la suegra de Simón (Pedro) estaba enferma, Jesús le cura la fiebre y esta se incorpora de inmediato, presta a servirles. La suegra de Pedro, o sea que el primer Papa de la historia era un hombre casado. Si Pedro era casado, ¿cuál es el problema que hoy los sacerdotes lo sean? Ojo, cuidado con lo que se interpreta. Mi referencia a esta lectura y al hecho de que la noticia de la colgada de los hábitos del Padre Linero, no quiere decir que yo piense que él se retira para casarse, en la entrevista él mismo dijo que no y yo le creo, pero esta casualidad, puede ser una manera de decirle qué si lo hace, está bien, no pasa nada; así lo interpreto yo.  

El Padre Alberto (los dos) se mamaron, como dice un costeño, de llevar una vida que ya no querían y cambiaron lo que creyeron conveniente, seguramente hubo mucho discernimiento, tristeza y compasión propia. Debieron haber hablado de este tema con algún amigo o familiar, buscando ese auxilio que ellos siempre ofrecen a los demás. Seguro fueron muchas horas ante el Santísimo, buscando entender lo que sentían y qué hacer ante una situación tan complicada, para nada los envidio. Pero lo que si es un gran rasgo digno de copiar de ellos, es ese valor para decidir, esa fuerza para actuar, ese poder haber hecho algo que consideraron necesario para seguir adelante. 

Pedro dejó su barca en la orilla y se embarcó en la de Jesús. El Padre Alberto José (al igual que Cutié), va en la suya, tiene el mismo destino, su viaje sigue teniendo el mismo objetivo, servir a Dios y al prójimo, pero decidió darle un vuelco al timón y ha tomado una ruta diferente, no mejor ni peor, enfrentará otros vientos, otras tormentas, verá otros horizontes y palmeras, pero su destino es el mismo puerto. Yo no tengo duda, al igual que Cristo, este Man está Vivo.

Dios los bendiga y junto la Virgen, iluminen sus caminos.


Eduardo J. León Hernández
Septiembre 07, 2.018              

domingo, 2 de septiembre de 2018

JHON McCAIN – McCLANE

Recién esta semana que termina, falleció una figura política de mucha relevancia en los Estados Unidos de Norteamérica, el Senador John McCain. Republicano que compitió por la presidencia con Obama, que se destacó y fue ampliamente conocido por sus aportes a la política y a la sociedad norteamericana en general.

Nacido en 1.936 en Coco Solo, una base militar estadounidense ubicada en Panamá, hijo y nieto de destacados militares (Almirantes de 4 estrellas) de su país, se desempeñó como piloto aéreo en su paso por la Armada, donde se especializó como caza-bombarderos desde portaaviones. Tres de sus hijos también han formado parte de las fuerzas armadas norteamericanas. No fue de los primeros en su clase, porque era capaz de enfrentarse a la burocracia y a los abusos y eso le costó algunas reprimendas, pero fue un líder natural, un líder informal que defendía a los suyos, desobedeció ordenes de superiores cuando su criterio privó ante esas actuaciones, pero fue muy respetuoso de las leyes. En una oportunidad dijo: “Con franqueza, nosotros pensamos que nuestros comandantes civiles eran unos completos idiotas que no tenían la menor noción de lo que se requería para ganar la guerra”, estoy seguro que estaba en lo cierto.

Hay muchas cosas más en las que McCain se destacó, deportista, escribió algunas obras y publicó artículos. En su oportunidad fue una de las voces que propuso una reforma financiera, predijo la caída de los mercados en 2006, fue un acérrimo enemigo de las tabacaleras y defensor de la ayuda a los inmigrantes ilegales. No fue el clásico Republicano, no siempre apoyó a su partido, ya que era un fuerte disidente frente a situaciones que iban en contra de su criterio. Fue el representante al senado más apoyado por la Asociación Nacional del Rifle, pero no era un conservador a ultranza. Era un “guerrerista” que apoyó todas las conflagraciones donde USA participó, pero defendió la NO tortura de los prisioneros de guerra. Siendo Teniente Coronel en 1.969, en plena guerra de Vietnam su avión fue derribado y estuvo como prisionero por más de cinco años; no aceptó salir hasta que no fuera liberado el último de los suyos.

Según algunos de sus críticos, era un hombre de mal carácter, que se ofuscaba con frecuencia e insultaba a quien creía merecedor de sus insultos, pero pedía excusas en público cuando era necesario. Otros dicen todo lo contrario, que era un bromista extremo, de hecho, el presidente Obama, en su discurso de esta semana como parte de los funerales del Senador McCain, resaltó que aun difunto, John fue capaz de ponerlos a él (a Obama) y a George W. Bush a hablar bien de él en ese evento. Ese hecho levantó muchas risas en el funeral, lo que de alguna forma destaca que si era un hombre fácil para bromear o al menos que era muy sarcástico. John McCain dejó claro que no quería al Presidente Trump en su funeral.

Podrán imaginar el respeto que esa nación del norte siente por el Senador McCain? El es parte de un reducido grupo de solo treinta estadounidenses que han sido llevados al Capitolio para ser velados. Fue merecedor de decenas de reconocimientos militares y de estado, entre ellos el Corazón Purpura, la condecoración más antigua que se otorga a un miembro de las fuerzas armadas.

Yo no conocía muchos detalles de la vida del Senador, sabía que había sido un héroe de guerra y leí lo suficiente sobre él para escribir lo anterior. Pero por esa forma de asociar nombres, siempre he pensado que él ha sido la inspiración o que alguien había tomado su nombre, para el personaje que interpreta Bruce Willis en Duro de matar, el detective John McClane (la pronunciación en ingles de McCain y McClane suena muy similar). 

En la primera película de la saga, John McClane es un duro y discreto policía de la ciudad Nueva York, que estando fuera de servicio, va a visitar a su familia en Los Ángeles y se enfrenta con un grupo de terroristas-ladrones, que secuestran a un gran grupo de personas, entre las que se encuentra su esposa Holly, en plena celebración de navidad de la empresa. McClane logra esconderse y se produce un fuerte enfrentamiento entre él y la banda de asesinos, que luego de prácticamente destruir el Nakatomi Plaza, edificio donde transcurre la trama de la película, mueren los terroristas y logra salvar a Holly y a la mayoría de los secuestrados. McClane, es sarcástico e irreverente, va en contra del status quo y no teme a enfrentar el peligro. Es un duro, pero sufre, es herido de diferentes maneras, pero también con lo que ocurre, afloran sus buenos sentimientos y demuestra su nobleza. Reconoce al humilde de corazón y manda para el carajo a los que quieren aparentar y ganar “medallas” o reconocimientos, con acciones absurdas y destempladas. 

Bruce Willis, quien magistralmente interpreta este personaje, coincidencialmente es hijo de un soldado estadounidense. Nació en 1.955 en Alemania y a los dos años llegó a New Jersey cuando su padre decidió regresar a Norteamérica con toda la familia. Es un republicano, que además de actor y productor de cine, es músico, le encanta la comedia y decidió dedicarse a la actuación para combatir la tartamudez, ya que solo cuando actuaba podía superarla (algo así como Yordano cantando). Bruce es capaz de personificar cualquier genero, lo cual ha demostrado en varias oportunidades en la comedia, el suspenso, el drama y por supuesto la acción. Es uno de mis actores favoritos y en su sarcasmo creo es solo superado por otra joya de actuación, el Sr. Jack Nicholson.

McCain era un guerrero, un militar de valor y total entrega por su nación. McClane supone un gran detective, un policía con igual valor que el Senador, que no tiene miedo, que al experimentarlo lo supera, para salvar a los suyos y a todos aquellos que están bajo peligro. En la saga de Duro de Matar, está envuelta su esposa (en el Nakatomi Plaza y luego en el Avión), posteriormente su hija y luego en la cuarta entrega es su hijo quien aparece, siguiendo los pasos de su padre, ya que también se hace policía. Son películas que tienen mucha acción, hay quienes las detestan por ser ruidosas y muy violentas, pero en el fondo hay humanidad, respeto, irreverencia, valor y amor.

Creo que el Senador de la realidad y el Detective de la ficción se parecen mucho, que en ambos hay nobles sentimientos humanos, valor y coraje, respeto y protección, amor verdadero por la patria, comicidad y sarcasmo, honor y sinceridad. Ambos reflejan buenos hombres con problemas familiares, como todos, con unos días alegres y otros tristes, pero que nunca se dejaron vencer.

El Senador McCain hizo la lista de quienes él quería que asistieran a su funeral, es una lista que han dado por llamar bipartidista, porque incluye a republicanos y demócratas, yo la llamaría una lista de amigos y personalidades, por quienes él sintió respeto y compartió cercanías y diferencias, estas últimas manejadas con mucha decencia.

McCain llevó en su cuerpo y en su mente, las secuelas de las heridas que sufrió cuando su avión fue derribado sobre Hanoi, Vietnam, se rompió las dos piernas y un brazo, más las heridas y el sufrimiento que le infligieron sus torturadores, eso también hay que sumarlo. Cuenta uno de los asesores que lo acompañó en su campaña electoral, que en una ocasión tuvo que ayudarlo a peinarse antes de salir a dar un discurso, pero ese sufrimiento corporal nunca lo detuvo. McClane también lleva en la saga heridas de cada momento, de una película a la otra vemos como se deteriora, como gana enemigos, se aleja cada vez más de su familia, por su entrega al trabajo policial, pero finalmente las adversidades lo llevan a la reconciliación con los suyos y con él mismo.

A veces pensamos que las películas son solo ficción, que son parte de un escrito, de un libro, de un guion que a alguien se le ocurrió y no vemos que muchas vienen de la vida real, a veces son el reflejo de nuestras propias vidas, de los cercanos a nosotros. Die Hard (Duro de matar) está basada en la novela Nothing Lasts Forever (Nada dura para siempre) secuela del libro El Detective, ambos escritos por Roderick Thorp; este último libro, fue la base de una película del mismo nombre, rodada en 1.968 y protagonizada por Frank Sinatra.
   
McCain, McClane, dos duros, dos valientes, dos irreverentes, dos guerreros. Uno ya nos dejó, dejó este mundo, pero también enseñanzas y ejemplos. El otro está allí, en una serie de películas que, entre fantasía y realidad, nos demuestra que el amor siempre vence al miedo, que la determinación, la testarudez solitaria, deja mejores resultados que la burocracia grupal, cuando enfrentamos situaciones extremas, que ameritan acciones concretas e inmediatas.

Feliz viaje John McCain. 

McClane ya estás algo viejo, pero aun te puedes lanzar la otra. 


Eduardo J. León Hernández
Septiembre 02, 2.018


LA GUAIRA: ¿ NEGLIGENCIA o DOMICIDIO ?

  La Guaira y el estado Vargas son muy conocidos, por ser una puerta de entrada a Caracas, tener el segundo puerto del país y ser un destino...