viernes, 3 de mayo de 2019

TU PAREJA NO ES TU ADVERSARIO, ES TU ALIADO

Imagen tomada de habilidadsocial.com
Hay una icónica frase que hemos leído alguna vez que reza “La gente no escucha para entender, sino para responder”. 

Esto podemos verlo todos los días, con gente cercana, lejana y hasta desconocida. Todos creemos tener la razón y no le damos tiempo a los demás para que hablen, para explicarse, no nos dignamos a prestar atención para comprender lo que nos quieren decir. No tenemos esa sabiduría que tuvieron nuestros abuelos de escucharnos, entendernos y luego darnos su opinión; bueno, algunos nos hacían entender la vaina con un chancletazo, pero ese es tema para otro escrito.

Lo anterior no lo digo por querer mostrarme como un abuelo joven y sabio, nada más lejos de lo segundo. En mi caso la cosa es al revés, yo he aprendido mucho sobre esto de mis dos nietos mayores y seguro que los dos menores, cuando hablen, me darán contra el suelo. Ellos se acercan y me hacen preguntas de verdad relevantes, me asombro de la profundidad con la que hablan y piensan y por ser mis nietos (por supuesto), llego a extasiarme con sus palabras y evalúo muy bien lo que les contesto. Los niños nos enseñan mucho más de lo creemos, pero no somos capaces de entenderlo, por nuestro egocentrismo y sentido absurdo de superioridad. Temprano en la mañana de hoy, justo antes de terminar este escrito, escuché decir a un amigo en un grupo de oración al cual pertenezco, que Jesús nos regala su palabra de forma "pediátrica", como si fuéramos niños y es así, por lo menos hoy yo entendí que a mi me habla a través de mis nietos.

Es muy usual que en la familias, con nuestra pareja, hermanos, padres, tíos, etc., con esos que ya no son niños, no nos escuchamos, no nos comunicamos adecuadamente, solo esperamos el ataque para devolverlo; a veces creemos que la intención del otro es ganarnos, es estar por encima de nosotros, en cualquier área o escenario, en público y en privado, de día o de noche, con tragos y sin ellos. Es una eterna lucha, no escuchamos, punto.

Esto me trajo a la memoria al Santo Cura de Ars, Juan Bautista María Vianney (1786-1859), quien hoy día es el patrón de los párrocos de la Iglesia Católica. Él campeón de los penitentes y de la oración. Su deseo de ayudar a su pequeña parroquia rural en Francia atraía a decenas de miles de peregrinos cada año y muchísimas personas viajaban de todas partes de Europa para asistir a sus misas, pero en especial para sentarse en su confesionario, “donde pasaba hasta 16 horas al día escuchando a los penitentes”.

El Santo Cura de Ars, fue expulsado del seminario al menos en dos ocasiones, sus compañeros lo trataban como un bruto, un incapaz, decían que nunca podría ser sacerdote por sus limitantes intelectuales, pero él siempre tuvo un apoyo superior que lo ayudó y se convirtió en un gran “escuchador”, en el mejor confesor, en alguien que podía pasar horas atendiendo, oyendo y sobre todo entendiendo lo que los demás querían o necesitaban decir, eso es un enorme don, un regalo, una gracia de Dios, que lamentablemente muchos (muchísimos) no entendemos. Cosas de la vida, el bruto, el iletrado, se convirtió en el patrono de quienes así lo calificaban. Muchísimos sacerdotes se destacan por su elocuencia y capacidad de comunicarse y eso es maravilloso, pero a quienes realmente el demonio detesta, son aquellos que se sientan en el confesionario.

Pero lo más triste y grave del no saber (o no querer) escuchar, es cuando esa conducta llega a la pareja, al centro de la familia y por ende de la sociedad, a esos hombres y mujeres que juraron ser fieles entre sí, ayudarse en las malas y en las buenas, en la salud y en la enfermedad, siendo gordos o flacos, con y sin celular. Es muy común ver como un hombre o una mujer resalta los defectos de su pareja, y esta última responde usando la misma técnica o tipo de respuesta, destacar también los defectos del otro. Es recurrente que traigan al presente cosas que alguno de los dos hizo en el pasado (no sé si como advertencia o si es una especie de venganza velada) que no hacen otra cosa que herir, recordando cosas no agradables; estas personas viven mirando por el retrovisor, siempre hacia atrás, perdiendo el norte del camino. Muchas veces estos comentarios empiezan como bromas, como simples "chistes", sobre un evento que uno de ellos considera gracioso, pero que en el fondo solo termina removiendo lo que ya debería estar tranquilo y enterrado para siempre.

Ante un consejo o comentario relativo al cuidado de la otra persona, de su forma de hablar o sobre como mejorar su salud, la respuesta inmediata es “y tú con que moral hablas, si haces lo mismo” y probablemente es cierto; pero si lo que se está recomendando es algo bueno, por qué devolverlo como los vaqueros, con un tiro a quema ropa. Lo peor de todo, es que esto se lo enseñamos a nuestros hijos y nietos, con nuestro ejemplo. Nuestras palabras, nuestros actos, son los que ellos emulan. Tristemente, a veces, nuestros propios hijos son quienes traen al presente esos "chistes", esas historias o recuerdos, pero es porque nos han escuchado a nosotros mismos decirlos.

Voy a usar un ejemplo familiar para mostrar otra cara de este asunto, no tengo problema en exponerlo, aunque a mi madre de pronto le moleste, pero mientras más real y cercano el hecho, mayor convicción tenemos para afirmar el mensaje. Mi padre, amado por mi y por muchos y odiado por tantos otros, mantuvo una relación extra-matrimonial por muchísimos años, no era un secreto y tristemente, como suele ocurrir, sus "amigos" se la encubrieron, sin tratar de hablar con él para hacerle ver su error, eran solo una parranda de brolleros y chismosos; estaban alrededor del asunto porque les gustaba ese papel, lo disfrutaban. Solo unos pocos que de verdad lo quieren, se acercaron a ayudarlo, pero no pudieron. Sin embargo, en el tiempo de mi crecimiento, conocí a personas que le agradecían a mi padre el haberles aconsejado a ellos no continuar ese tipo de relaciones fuera del matrimonio. Varias personas me dijeron que sus vidas eran mejores gracias a las palabras de mi papá, a sus consejos y a que él mismo se ponía como ejemplo de lo que NO se debe hacer; esas personas me señalaban que mi padre les había salvado su matrimonio, que sentían mucho agradecimiento por haberles dedicado tiempo en escucharlos. Cuando pensaba en eso siempre me preguntaba ¿Cómo un mal portado aconseja a otros de su misma condición, que no continúen en su mismo camino? Mi entendimiento se iluminó un día que un compadre mío a quien siempre admiraré me dijo, muy, pero muy borracho: Eduardito, si te provoca, tómate tus tragos, pero por nada del mundo, nunca me imites en esto. Él estaba consciente de que era un alcohólico, pero no podía salir de esa trampa, ya no tenía fuerzas, ni tampoco ganas, le gustaba el licor, le encantaba y huía de la ayuda de Dios. Finalmente, en sus últimos días cuando ya estaba muy enfermo, creo que dejó de huir y logró reconciliarse con Él, se despidió de nosotros para ir a verlo cara a cara. Mi padre y mi compadre, sabían que su comportamiento no era el adecuado, no podían salir de aquello, pero eran capaces de decirle otros que no los imitaran. No tenían moral, pero si mucha razón.

La vida en pareja es muy, pero muy difícil, pero también es muy, pero muy buena, es excelente. Es un contrato en el cual dos partes acuerdan poner todo lo material y espiritual que poseen para compartirlo plenamente, sin mezquindad. Es un barco que normalmente tiene un rumbo, pero que las tormentas (las comunes y también las individuales), junto a los avatares propios de la vida, casi siempre lo cambian y toca enderezarlo; pero eso no puede hacerlo uno solo, aunque a veces una parte empuje más que la otra. Es una labor titánica, pero a la vez muy dulce, cuando aparecen los hijos y toca tener fuerza y habilidad para sostener el timón, manejar los cabos y controlar las velas, evitando encallar o chocar con las rocas, además de ir achicando el agua que entra por la borda o por algún agujero que se ha hecho en el casco. Es a veces navegar a ciegas, sin estrellas en el cielo que puedan dar una señal de donde estamos y toca en pareja, decidir si se toma otra ruta, probablemente desconocida, que a veces puede resultar equivocada y hay que cambiarla nuevamente. Si esta corrección de rumbo se hace de mutuo acuerdo, sin buscar un culpable del error, se logra llegar a puerto seguro, siempre con la ayuda de Dios.

Escuchemos al otro, veamos qué quiere decirnos, no pensemos siempre que la intención es jodernos. Si prestamos atención, si escuchamos atentos y repreguntamos para estar seguro del objetivo de la conversa, para verificar que estamos entendiendo el mensaje y poder comprobar que somos capaces de ver si el consejo que nos dan o la crítica que nos hacen, nos conviene aceptarla; no pongamos de antemano un escudo para devolver esa pelota. Evitemos hacer “chistes inocentes” que solo ridiculizan al otro, no uses tanto el espejo retrovisor (he visto algunos que ya no usan espejo, tienen una pantalla de cine digital enorme y 
una cámara de altísima definición), recordemos que eso solo se usa para ver quien viene cerca cuando queremos cruzar de manera segura, sin peligro a un choque o para reducir la velocidad o detenernos, evitando que nos arrollen. Miremos hacia el frente, la vida es para ir hacia adelante. 

Tu pareja es tu amigo, es tu aliado, es en quien te apoyas cuando lo necesitas; no es tu rival, mucho menos tu enemigo. Pero si crees que pudiera estarse convirtiendo en esto último, primero escúchalo, con mucha atención, revisa sus gestos, su mirada, la manera en la que te habla, repregunta, discierne, pídele a Dios sabiduría, espera tu momento de hablar, explícate lo mejor posible, utiliza palabras claras, no mezcles un evento de hoy con otro de ayer o peor, con otro de mañana que ni siquiera ha ocurrido, no especules. Tómate tu tiempo, pero dale también al otro el suyo, para hablar en calma, sin gritos ni sobresaltos. Si en ese proceso ves algo extraño, si notas que no hay sinceridad, pídesela, desenmascáralo (si es el caso) y confirma si vale la pena continuar, has el máximo esfuerzo para mantener el barco flotando, puede ser tu percepción la que esté errada; no juegues en la orilla del risco, debes confirmar o desechar tus dudas. 


Si lo que ocurre no es lo que tú quieres, si no te hace feliz su trato, su manera de actuar, si ya comprobaste que no hay comunicación, si luego de agotar todas las vías disponibles, de haber hecho todos los intentos posibles, de haberle pedido a Dios su ayuda para discernir el asunto y estas convencido de que continúa lo que tu no quieres, pues muy decentemente mándalo al carajo, pero NO sigas con ese juego perverso, de los "chistes inocentes", de traer al presente los recuerdos no deseados, porque hacen daño a ambos y al entorno y en algún momento te vas a arrepentir. Pero si hay mutuo amor, nunca, pero nunca, te des por vencido, te juro que la comunicación siempre funciona.


Eduardo J. León Hernández

Barranquilla 
Mayo 03, 2019

sábado, 13 de abril de 2019

GLIFOSATO O ASBESTO, CUAL ES PEOR?


En Colombia, desde hace un tiempo, se han desatado discusiones por el uso del Glifosato y del Asbesto, también conocido como Amianto, por sus efectos contra la salud, pero la forma como se ha manejado cada uno de estos casos, dependiendo del área y de los dolientes, ha marcado de forma muy significativa el apoyo o el rechazo a sus usos; así mismo, existe una gran desinformación en un altísimo porcentaje de la población. Personalmente he preguntado, a mucha gente en la calle, de diferentes estratos sociales y 2 de cada 3, ignoran el tema, en especial lo referido al Asbesto. Para quienes no conocen estos elementos, veamos que es cada uno de ellos, más las razones y consecuencias de su uso. 

El Glifosato es un herbicida de gran espectro, no selectivo, que es utilizado prácticamente en todo el mundo para eliminar la maleza, arbustos o siembras no deseadas, se aplica mediante aspersión, de forma directa a las hojas o a las áreas verdes de la planta, afectando el centro de crecimiento y sus raíces, para producir su muerte en pocos días. Fue inventado a principio de los años 50, pero su uso tomó auge a mediados de los setenta. Por su efectividad, es el producto predilecto en la erradicación de las plantaciones de marihuana, coca y otras siembras que sirven para la producción masiva e ilegal de drogas. También es utilizado para el control de malezas o hierbas que interfieren en la siembra de alimentos o para la preparación de terrenos antes de iniciar ese proceso.

El Asbesto es un componente orgánico que se ubica como un elemento más en la tierra y se mina o extrae de áreas donde hay altas concentraciones. Las denominaciones Asbesto y Amianto provienen del griego y del latín, respectivamente; la primera (asbestos) significa incombustible y la segunda (amiantus) significa incorruptible. Este elemento se empezó a utilizar desde finales del siglo XIX y su auge se presentó durante la segunda guerra mundial. El Asbesto sigue siendo consumido en algunas partes del mundo, entre ellas Colombia, a pesar de conocerse desde hace décadas el daño que produce al humano (igual que el Glifosato), cuyos efectos mencionaremos más adelante.

El Asbesto está formado por fibras largas, resistentes y lo suficientemente flexibles como para ser entrelazadas, soportando también las altas temperaturas. E
n la fabricación de techos, tubos para acueductos y otros, ha sido muy importante, ya que agrega firmeza y capacidad de resistencia al fuego. También se ha utilizado, para reforzar el cemento y los plásticos, por ser un buen aislante del calor y del sonido. La industria automotriz usa el asbesto en las zapatas de los frenos y en los discos de embrague de vehículos. Igualmente se ha usado en pinturas, revestimientos y adhesivos. Puede ser encontrado en productos de jardinería que contienen vermiculita y en algunos lápices de colores que contienen talco. Como podemos ver, su uso industrial es muy común y amplio. Debido a su tamaño, todos los tipos de fibras de Asbesto son patógenos, término con el que se denominan a los elementos o medios capaces de producir algún tipo de enfermedad, bajo ciertas condiciones. 

Las fibras de Asbesto se introducen en el organismo, principalmente a través de las vías respiratorias, por lo que el riesgo de absorberlo y ser afectado por este patógeno, está en función de la cantidad de fibras en suspensión existentes en el aire y del tiempo que dura la exposición. El Asbesto puede afectar al ser humano, por estar expuesto al trabajar con él, en los sectores de la construcción, mantenimiento y restauración de edificios. También hay una exposición que podemos llamar doméstica, ya que el Asbesto llega al hogar por vía indirecta y afecta a los familiares de esos trabajadores, al entrar en contacto con las fibras depositadas en la ropa de trabajo e igualmente, mediante exposición ambiental, que es la percibida por las personas que residen cerca de un punto de emisión de Asbesto e inhalan el polvo de ese elemento, disperso en el aire.

Sus efectos en el ser humano, se detectan mucho tiempo después de haberse contaminado, pero sus estragos son tan mortales y crueles como los del Glifosato, con una gran diferencia, el Asbesto ataca a muchas más personas, por el hecho de que, como ya dijimos, puede ser ubicado en variadísimos e incontables ambientes, donde se desenvuelve la gente (edificios, escuelas, canchas deportivas, áreas industriales, casas, estaciones de autobuses y trenes, mercados, etc.), mientras que en el caso del Glifosato, su contacto directo con el humano, está restringido al área campestre o agrícola, que está claramente menos poblada que las ciudades o áreas urbanas; también puede llegar al humano a través de los alimentos que se producen y consumen en las plantaciones que han sido fumigadas con ese producto. Cosa triste y curiosa, el campesino, esa persona que trabaja sembrando, normalmente, tiene afectaciones por el uso del Glifosato cuando lo aplica en la tierra y probablemente del Asbesto, si duerme bajo un techo fabricado con ese material. Como dicen en mi pueblo, si no lo agarra el chingo, lo agarra el sin nariz.

La exposición al Asbesto puede ocasionar diferentes afectaciones de salud, incluyendo tres tipos de enfermedades principales, que son irreversibles:

  • Cáncer de pulmón: es la primera causa de muerte relacionada con el Asbesto en los pacientes expuestos. Todas las fibras de este material pueden causar cáncer y es una enfermedad con un período de latencia prolongado. Las manifestaciones clínicas incluyen la pérdida del apetito y de peso, el cansancio, el dolor torácico, la hemoptisis o expectoración de sangre y la dificultad respiratoria.
  • Mesotelioma maligno: es el cáncer de la célula mesotelial y afecta a la pleura y al peritoneo. 
  • Asbestosis: enfermedad pulmonar crónica, producida por las fibras de asbesto que penetran en los pulmones e irritan su tejido, lo inflaman y provocan una fibrosis pulmonar. 

Hace más de 40 años, la Comisión de Seguridad de los Productos para el Consumidor de Estados Unidos, prohibió el uso del Asbesto en los compuestos para la reparación de cartón-yeso y en chimeneas de gas, porque las fibras de estos productos se escapan al ambiente durante el uso. En 1989, la Oficina de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA), prohibió todo uso nuevo del Asbesto y estableció normas que requieren inspeccionar las escuelas, cuyos edificios pudieran tener la presencia de asbesto dañado y así eliminar o reducir la exposición de los ocupantes mediante el retiro o sellado del asbesto. En junio de 2.000, también se concluyó una investigación que determinaba que el riesgo de la exposición de los niños, a las fibras de Asbesto en los lápices de colores era sumamente bajo. Sin embargo, los fabricantes estadounidenses de estos lápices acordaron eliminar el talco de sus productos.

El Asbesto ha sido clasificado como un cancerígeno humano, reconocido así por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, por la Oficina de Protección Ambiental (EPA), por la Oficina Internacional para la Investigación del Cáncer, por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por muchos otros institutos de estudios y cuidados de la salud en el mundo, por lo que no hay ninguna duda de su efecto nocivo a la salud.

Por todo lo anterior y sustentado en los estudios, se ha llegado a una reducción importante en el uso anual del Asbesto en los Estados Unidos. E
se país, llegó a consumir más de 600.000 toneladas métricas en 1973 y luego de las regulaciones, bajó a solo 360 toneladas métricas para el año 2015. Un superior efecto se registró en casi todos los países europeos, donde está prácticamente vetado el uso del Asbesto. Como referencia numérica de esta disminución, en 1975 casi 100 países consumieron unas 5 MM de TM (millones de toneladas métricas) y en 2013, el número de naciones que lo utilizaron bajó a 34 países, con unas 2 MM de TM; de esta ultima cifra, China y Rusia, quienes a su vez son los mayores productores del mundo, utilizaron cerca de 1 millón de toneladas. El tercer productor de Asbesto del mundo y también un gran consumidor era Brasil, pero recientemente se unió al resto de naciones que decidieron dejar de utilizar este producto. Los terribles efectos del Asbesto en el ser humano, expresan claramente la decisión de una muy buena parte de las naciones del mundo de abandonar su producción y uso.   

Volvamos al Glifosato, que por ser un veneno mortal y agresivo, tiene efectos que pueden generar signos y síntomas de manera inmediata o a mediano plazo (siempre más pronto que el Asbesto), ya que es un químico que puede ser absorbido por contacto con la piel, ingerido de manera accidental y hasta de forma voluntaria, ya que una parte de las muertes que se producen por su uso derivan de suicidios. Para quienes quieran profundizar más y entender a la perfección el contexto, les recomiendo leer un trabajo de grado de Estefanía Bolaños, de la Universidad Católica de Colombia publicado en 2016, que contiene de manera muy clara y apropiada toda la información necesaria para evaluar este tema del uso del Glifosato y su futuro en Colombia. De ese trabajo saque parte de las informaciones que aquí replico, algunas de manera textual, ya que están muy bien descritas.

"La aspersión aérea del Glifosato se realizaba en Colombia, legítimamente a partir de 1.990, sobre los cultivos de amapola y de coca. Las operaciones más intensas de aspersión se practicaron inicialmente en el departamento de Putumayo, donde se logró una notable reducción del área sembrada en coca, sin embargo, los cultivadores se desplazaron hacia el andén pacífico, el cual dio inicio a uno de los principales núcleos de coca en la actualidad. Varios estudios realizados, revelan que las verdaderas consecuencias del uso del Glifosato son sufridas tanto por las poblaciones en contacto con las fumigaciones como por los consumidores de productos agrícolas transgénicos en todo el mundo. El desplazamiento, la contaminación de los ecosistemas, el daño a la biodiversidad y la extrema pobreza de la población colombiana, en medio del conflicto y la presencia guerrillera, se han visto agravados con la inclusión de las fumigaciones aéreas. Los menores y adultos, que nada han tenido que ver con el conflicto o con las actividades delictivas, son los que en realidad han pagado los platos rotos en la lucha anti-narcótica."

"Lo que se conoció como el Plan Colombia, a pesar de exponer grandes resultados en la erradicación de cultivos ilícitos a través de las fumigaciones aéreas, olvidó señalar los verdaderos efectos desbastadores sobre la población civil y recursos naturales colombianos. La fumigación por aspersión es considerada como indiscriminada, a pesar de la utilización de medios tecnológicos para demarcar las plantaciones ilícitas, se ha olvidado en realidad que dentro de esas zonas hay también otro tipo de seres vivos habitando en ella."

"Las aspersiones con Glifosato también han generado conflictos fronterizos. En el año 2008, Ecuador demandó a Colombia ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya por los daños ambientales y en la salud de las personas causados por las aspersiones aéreas con este producto sobre la frontera ecuatoriana. En el año 2013 Colombia fue obligada a pagar la indemnización del país vecino por una suma de 15 millones de dólares, para la atención de los afectados materialmente en sus cultivos o salud, adicional a esto el estado colombiano se comprometió a la no fumigación con Glifosato en las zonas cercanas a la frontera de ese país."

El 15 de mayo de 2015, con nueve votos a favor y uno en contra, este último por parte del procurador general de la nación, Alejandro Ordoñez, se ordenó la suspensión de las fumigaciones aéreas con el herbicida Glifosato por parte del gobierno nacional colombiano, luego de que fuera publicada por la OMS, un informe que revelaría las posibles causas cancerígenas del Glifosato en la salud humana.


Cuando leemos el informe elaborado por el Instituto Nacional de Salud, que sirvió de base para esta decisión, podemos observar que en el mismo se incluye la tabla de clasificación de agentes cancerígenos considerados de la OMS y el Glifosato esta clasificado en el rubro 2A (probablemente cancerígeno) y dicho informe no concluye con una recomendación de suspender la fumigación aérea del producto, ya que no hay evidencias suficientes para sustentar esa decisión. Sin embargo, esa misma tabla que mencioné, dice claramente que el Asbesto está clasificado en el rubro N° 1 o sea, que está comprobado que es un Carcinogénico para Humanos. Tristemente también pude verificar, que esa misma institución (en esa época), ese mismo ministerio, ese mismo gobierno, no puso el mismo empeño en prohibir el uso del Asbesto, teniendo una mayor trayectoria de afecciones, a una muchísima mayor cantidad de personas. Me di a la tarea de ubicar alguna solicitud o intento de ese gobierno de prohibir o al menos regular más ferreamente su uso, pero no lo ubiqué en las redes.  

En la erradicación de cultivos ilícitos en Colombia usando el Glifosato, se dice que el país ha llegado a gastar decenas de billones de pesos, pero no se ha evaluado conjuntamente al efecto de la contaminación de los suelos y ecosistemas, a causa de las sustancias químicas usadas en el procesamiento de la coca.

La suspensión del uso del Glifosato por aspersión aérea, luce razonable y pareciera ir en línea con lo anunciado por las autoridades mundiales que investigan sobre sus efectos en la salud, aunque los informes no prueban que producto de la aspersión controlada, se cause un daño en los humanos. Una de las razones es que
 la cantidad de Glifosato que se esparce sobre una persona cuando pasa un avión de aspersión sobre ella, no llega a ser una suficiente para enfermarla, es mínimo el impacto y eso solo ocurre, no más de una vez al año, ya que difícilmente se vuelva a rociar ese mismo terreno dos veces en un breve tiempo. La gran mayoría de las denuncias son por daños a siembras de plantas no prohibidas que están cerca de las plantaciones de coca y marihuana. Esta suspensión se basó en una "posible" afección y ante la duda, se cortó por lo más sano, pero esto permitió un crecimiento exponencial en la cantidad de hectáreas sembradas de coca y por ende de la producción de la cocaína.     

Aquí viene una pregunta injustamente inocente. Si se tomó esta decisión con el Glifosato, en cuestión de días, sin ser un tema urgente, luego de un anuncio de la OMS que no modificó sustancialmente lo dicho en informes anteriores, ya que la clasificación del Glifosato no se modificó: ¿por qué no se hace lo mismo con el Asbesto, que si está demostrado que es un producto que según los números, puede afectar a uno de cada dos colombianos, dado que los techos producidos con este elemento, están sobre la cabeza de la mitad de las viviendas de Colombia?   

La historia de la construcción en Colombia ha estado estrechamente vinculada a ese material. Según algunos expertos (lo vuelvo a repetir), uno de cada dos colombianos vive, trabaja o lo ha hecho en el pasado, en una edificación con techos fabricados con Asbesto. Debo agregar, que la presencia casi ubicua del Asbesto en las casas de familias de menos recursos, no solo se ha debido a la masificación de los productos por parte de las empresas que fabrican y distribuyen esos techos, también desde el Estado se ha incentivado el uso del asbesto, para el desarrollo de planes de vivienda de interés social.

Según la OMS, el Asbesto es el agente carcinógeno que causa cerca de la mitad de las muertes por cáncer ocupacional en el mundo. Según la EPA, cualquier producto cuya composición de asbesto sea superior al 1 % es riesgoso y debe ser retirado del mercado. Las tejas onduladas producidas y comercializadas en Colombia, contienen entre un 7 y un 10 % de Asbesto.

Chile, Uruguay y Argentina prohibieron el uso y comercialización de asbesto en los años 2002 y 2003. Después lo hizo Honduras en el 2004, seguido de República Dominicana en 2005, Perú en 2011 y Brasil, quien prohibió el uso del asbesto a finales de noviembre del 2017. En Venezuela también se ha dejado de utilizar, pero no existen cifras, ni fechas, para documentar la aseveración, excepto que desde 1.992 el Ministerio de Sanidad de ese país inició un férreo control en su uso.


En el senado de la República de Colombia, se aprobó la ley N° 61 de 2017, conocida como la Ley Ana Cecilia Niño. Ella era una periodista que murió en 2017 (que ironía no, el mismo año), teniendo 42 años, por causa de un mesotelioma pulmonar, relacionado con la exposición al Asbesto. Esta periodista, quien vivió su niñez y parte de su juventud cerca de una fabrica de techos de Asbesto, fue la persona que más luchó por esta causa. La senadora Nadia Blel, a quien me encantaría conocer, ha sido la principal impulsora de esta ley, la cual espera por su discusión en la Cámara de Representantes.  

Los retos operativos y regulatorios necesarios para aplicar la prohibición y frenar los daños que causa el Asbesto, son gigantescos. En Alemania, donde se prohibió totalmente en 1993, a las autoridades les tomó casi trece años remover esta fibra del Palacio de la República. Para un país tan desarrollado y con tanta capacidad institucional como este, desterrar completamente el asbesto de sus fábricas, casas y espacios públicos es un objetivo de política pública todavía por alcanzar. En 2013, veinte años después de la prohibición, el parlamento alemán publicó un informe en el que se muestra que, la exposición ocupacional al asbesto sigue ocurriendo en fábricas y otros espacios laborales, lo cual produce aproximadamente 1.500 muertes anuales en ese país. Si esto ha pasado en Alemania, como funcionaría en Colombia? O tal vez la pregunta sería, si no hay alguien con un interés especial (como en el caso del Glifosato), habrá alguna vez una acción especial, rápida y oportuna ? No será solo una ley lo que acabará o mitigará los efectos del Asbesto, hay que querer hacerlo y eso es lo que me preocupa, ya que no hay una conciencia colectiva del daño. Además, en el proyecto de la ley 61, se contemplan los temas laborales, empresariales y de salud, pero no se menciona palabra alguna, sobre el retiro (o al menos el encapsulamiento) del Asbesto que ya está instalado.

En otro evento ocurrido en marzo de este año 2019, el juez 39 administrativo de Bogotá, Leonardo Galeano, le ordenó al gobierno nacional que, en un plazo de 5 años, sustituya el Asbesto por materias menos nocivas o dañinas; la decisión fue tomada por una acción que data de 2.006, del Sr. Juan Lalinde. Tras la evaluación de numerosas pruebas y de las condiciones de seguridad y de riesgo evaluadas en diferentes empresas, el juez encontró que no hay un uso seguro para el Asbesto. Este juzgado encontró que varios trabajadores mencionados en la investigación murieron y que los mismos habían sido parte de las nóminas de empresas que usan Asbesto. En el expediente se documentó que compañías como Fretec, Toptec, Peldar y Skinco, y parcialmente Incolbest, han sustituido el Asbesto lo que demuestra que en los procesos fabriles de la industria nacional, sí es posible sustituir el Asbesto por otras sustancias.

El juzgado también hizo varias inspecciones a empresas como Eternit, por ejemplo, en donde encontró qué si bien esta firma había tomado medidas adecuadas para controlar las partículas de Asbesto en el aire en su área de trabajo, residentes de zonas cercanas a las plantas de esta empresa aseguraron que en sus barrios dejaban tirados residuos de Asbesto y ante su desconocimiento, la población usaba esos restos para sus construcciones. 


Las lecturas necesarias para redactar este escrito, las inicié hace un poco más de dos meses y antes de su emisión, revisé nuevamente diferentes publicaciones, encontrando que Eternit muestra en su página web un anuncio del 07 de marzo de 2019, pero colocado allí posteriormente, donde señala que ya no utiliza el Asbesto desde el año 2015. Esto se ve algo extraño, al compararlo con lo que supuestamente mencionan las investigaciones del juzgado, aunque debo reconocer que no conozco las fechas de esas actuaciones, pero es que salta la duda del porqué no lo publicaron en la misma en que hicieron del cambio.

He visto, en este proceso, que ha sido muy poca la preocupación del Poder Ejecutivo (en especial del gobierno anterior) por este problema. Se que se hicieron muchos intentos para legislar sobre este problema y no fue sino en el 2017, que se inició con el estudio de un proyecto de ley. Las altas cortes de la nación, tampoco se han pronunciado sobre este caso, muy a pesar de que era (es) una “noticia criminis”, dado que, lo dañino de este elemento, ha sido siempre un hecho público, notorio y comunicacional.

Los habitantes de Colombia o de cualquier otro país donde aun se pueda estar usando el Asbesto y que lean este escrito, deben tomar conciencia de este problema. Yo los invito, que al salir a la calle, miren a su alrededor y verán lo que aquí les he dicho. Busquen esas casas o edificios con techos grises, negruzcos, sucios y ondulados, la gran mayoría son de Asbesto y los tienen muy cerca de ustedes. Traten de recordar como era el techo de esa zona humilde donde crecieron, el de la escuela donde estudiaron, el techo de la iglesia donde hicieron la primera comunión. Cuando vayan al taller mecánico o de frenos, al sitio donde compran los repuestos, al mercado central, también miren sus techos, seguro estoy de que se van a sorprender.

No solo es detener la fabricación, distribución y venta del asbesto, hay miles de millones de metros cuadrados instalados y para mi continúan las inquietudes. 

  1. Que hacemos con los techos que tienen en sus cabezas la mitad de los colombianos?
  2. Como evitamos que esas fibras sigan volando y entrando en los pulmones de quienes trabajan en los edificios, plantas, bodegas y fabricas que aun cuentan con techos de Asbesto? 
  3. Alguna institución de salud oficial se ha preocupado por evaluar y conocer de verdad los casos de cáncer y demás afecciones que causa el asbesto? Se están generando políticas públicas al respecto?
  4. Alguien ha cuantificado la exorbitante cantidad de dinero que cubren las entidades de salud en personas enfermas de cáncer generados por este producto, que no están siendo caracterizados adecuadamente y que sin duda se vinculan a este agente mortal? Peor aún, cuantos tienen la enfermedad, cuantos no han sido diagnosticados y mucho menos, están siendo tratados?
  5. Hemos pensado, que alguno o muchos de nosotros, de nuestros hijos o nietos, probablemente estamos afectados por este mal, por el solo hecho de que el techo nuestro, el de los vecinos, de la escuela o de la cancha deportiva a la que asistimos, están cubiertos por Asbesto? 
Sé que son muchas preguntas, que difícilmente podrán ser respondidas a corto o mediano plazo, pero de algo estoy seguro, si alguna entidad con el suficiente poder para cambiar esta situación, si algún dirigente serio, que ame a este país, tomara la decisión de luchar contra este silente enemigo de la salud que es el Asbesto, con la misma prontitud y la firmeza con la que se luchó contra el uso del Glifosato, decenas de miles de vidas se salvarían y probablemente, entre esas, estaría la de alguno de nosotros, de nuestros hijos o nietos.

Esto es alarmante, pero lo que aquí escrito no busca causar pánico, la idea es ayudar a crear conciencia sobre el uso de estos materiales y de la oportunidad, de la prontitud con la que deben tomarse acciones para su desuso, desintalación o encapsulamiento, para salvar vidas y sobre todo, detener tanto sufrimiento.   


Eduardo J. León Hernández

Barranquilla 
Abril 14, 2019

viernes, 1 de marzo de 2019

AMA A TU ENEMIGO – ESO SI QUE ESTÁ DIFÍCIL.

Imagen tomada de Internet
El pasado domingo el Padre Alexander, un joven sacerdote Eudista, con un verbo y una forma de expresarse excepcional, nos tendió una trampa al inició de la misa. Nos solicitó de manera sutil y muy dulcemente, que oráramos por nuestros enemigos. Que le pidiéramos a Dios salud, amor y éxito para ellos en todos sus proyectos, casi nada pues. Les confieso que me sentí “sutilmente manipulado” por la forma como el Padre nos guío para hacer eso, el muy malvado. Pero no había de otra, estábamos allí, en la casa de Dios, con sus ojos fijos sobre nosotros, frente al altar. Para mí, que de verdad traté (repito, traté) de hacerlo, no fue nada fácil.

Una de las razones de mí dificultad, es que justo este fin de semana pasado, los eventos ocurridos en la frontera entre Venezuela y Colombia, mostraron como la narco-dictadura excedió su capacidad de hacer daño, superó los niveles de maldad que habían demostrado hasta la fecha y por supuesto exacerbó los niveles de rabia, angustia y de odio; por qué vamos a negar esto último (el odio), si es la verdad. Pero justo esa es la Diosidencia de estos eventos, con la lectura del domingo.

En el capítulo 6 de Lucas entre los versículos 27 y 36, hay varias frases donde Jesús nos dice: “Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes los odian, bendigan a quienes los maldicen, oren por quienes los maltratan” “Si alguien te pega en una mejilla, vuélvele también la otra” “¿Qué mérito tienen ustedes al amar a quienes los aman?, Amen a sus enemigos, háganles bien y denles prestado sin esperar nada a cambio” “Así tendrán una gran recompensa y serán hijos del Altísimo, porque él es bondadoso con los ingratos y malvados” “Sean compasivos, así como su Padre es compasivo”. Esto lo he escuchado y leído muchísimas veces, pero justo lo volví a leer en la mañana antes de ir a la misa y por primera vez me dije muy seriamente: Jesús en esta escritura, no me está diciendo que los perdone, como reza el Padre Nuestro, que ya es que jode, aquí me pide que los ame. No mi amor (como dirían mis hijas), Jesús aquí se pasó; así pensé. Con mucho empeño y esfuerzo, entendiendo que el perdón sana más a quien perdona, probablemente algún día, tal vez pueda perdonar a algunos chavistas, pero amarlos? 

Quien carajo puede amar a iris varela, a los hermanos rodríguez, a maduro y a cilia, quien, en su sano juicio, puede sentir al menos un poquito  de cariño por diosdado, así de chiquitico, como dijo la miserable de delcy; creo que solo su madre, porque yo no. Para mis hermanos colombianos, eso es como que un absurdo y extremista petrista ame a Uribe o un ultra conservador uribista ame a petro. Las minúsculas en los nombres o apellidos son a propósito. 

Lo escrito en el párrafo anterior, a las alturas de que estoy escribiendo esto, sigue siendo mi sentir, pero también me ha tenido reflexionando desde que el Padre Alexander nos dio esa "golpiza", con su interpretación de este tan espinoso asunto.

En esas mismas lecturas del domingo, San Pablo también destaca lo humano o terreno que recibimos de Adán y lo compara con lo espiritual que nos trajo Jesús, ser en el cual se mezclan perfectamente ambas dimensiones y que forma parte de la inquietud que tengo. Dependiendo de como esté conformado nuestro componente interno, de como estén de balanceados nuestros porcentajes de lo terreno y lo espiritual, será nuestra respuesta, ante la exigencia de las escrituras sagradas, del sencillo y deliberado acto de amar a nuestros enemigos.

¿Quiénes son nuestros enemigos? ¿por qué lo son? ¿que nos han hecho o que no han hecho por nosotros para considerarlos así? Estas interrogantes también caminan en la dirección contraria, ya que, seguramente, nosotros también nos hemos ganado el desprecio o el odio de alguien, por nuestro comportamiento (miren que no lo califico). Por eso aquello de: quien esté libre de pecados, que lance la primera piedra. La palabra de Dios no nos deja salidas fáciles, no hay callejones por donde escurrir nuestro bulto, en cuanto tratamos de romper cualquier techo a pedradas, esas mismas piedras se nos devuelven. No es nada fácil.

Una forma de evitar este problema, esta disyuntiva, es poder amarlos a todos y una clave, podría ser, no tener enemigos. Suena raro no, pero es así. ¿Si no estoy sucio, porque limpiarme? Pero es que yo podré no buscarme los problemas con los demás, ellos llegan solitos. Hay gente que no nos gusta, que nos cae como una piedra, es como odio a primera vista. Su forma de hablar, de mirar, de vestir, de mostrarse, a veces cosas banales como esas, ya nos hacen tener reticencia contra alguien y si el roce es algo continuo, muchas veces ese desprecio crece sin ninguna explicación lógica. Ahora, si la persona me ha sido infiel, si miente de manera descarada, me ha engañado, ofendido, insultado, robado, golpeado, violado, en general, me ha hecho sufrir, ¿cómo lo perdono?. Bueno, podemos trabajar eso, pero ¿cómo carajo se hace para después amarlo?, más aún si su mal comportamiento hacia mi continúa. ¿Cómo amar a alguien que sigue agrediéndome y que si me descuido, hasta puede matarme? Todas estas son las peguntas que rebotan en mi cabeza y que trato de entender, de buscar algo de lógica a ese petitorio que Jesús, tan “olímpicamente” nos lanza en sus palabras. A estas alturas del juego, yo no tengo las respuestas, pero, como dice el humorista Piter Albeiro, en una parte de un chiste obre la creación de Adán y Eva, que muchos catalogan como el mejor del mundo: Dios no se equivoca. No se equivoca, porque no puede. ¿Se imaginan a Dios cometiendo un error y diciendo: “Ay Dios mío, ¿y ahora qué hago?”. De alguna parte, en algún momento, la respuesta saldrá.

Mis años en Colombia y las visitas que he hecho a Centro América, me han permitido tener contacto con personas que han vivido y sufrido los embates de la violencia, el miedo, el terror y los maltratos y asesinatos producidos por terribles dictaduras o acciones de la guerrilla y de los paramilitares. Las violaciones a los derechos humanos, los desplazamientos, tantos acontecimientos que no fueron propiciados por ellos, que les llegaron solitos, producto de terribles acciones emprendidas por alguien más. Algunos de ellos han aprendido a vivir con ello, a otros les ha costado o les es muy difícil perdonar (ni de vaina pienso preguntarles si los quieren amar) y hay un grupo al que esas marcas, no les dejan vivir en paz y sufren la desesperanza y el dolor, sobre todo por los seres queridos que han perdido, que murieron o quedaron mutilados en esos conflictos. Pero como dije, hay algunos que han salido adelante, que ese sufrimiento no los ha detenido, que aprendieron a perdonar y a vivir, tratando de olvidar, ya que, al final, los que sufren son ellos. Si con la falta de perdón, los victimarios fuesen a pagar alguna condena, la parte humana de cada uno diría: que al menos sufra. Pero ese pensar es lo que nunca va a permitir a la victima sacar esa parte espiritual, que tan necesaria es para estar en paz.

Todo lo escrito anteriormente, que podrá ser una perorata para algunos, me ha hecho reflexionar en lo debemos hacer en Venezuela desde ya (mi hija Paula dice que después de sacar a maduro, a cilia, a diosdado, a iris, etc., que antes no). Es de vital importancia que iniciemos una campaña para salvar del odio a nuestro país, no podemos ser iguales a quienes nos han tratado así, no podemos comportarnos como ellos, sencillamente, no podemos seguir llenos de odio. Ni todo el whisky y las celebraciones que tendremos después de salir de esta pesadilla nos van a sacar ese sentimiento, esa frustración que va a estar allí después de la resaca y en muchos de nosotros, el deseo de venganza va a seguir presente; es más, se va a exacerbar cuando quienes nos vejaron, ya no tengan el poder de las armas y estén a nuestra merced. Muchos podrán fugarse, escapar por tener los recursos para ello, otros no estarán porque van a perecen en los momentos duros que tendremos en los próximos días o semanas, pero además de esos que lideran la narco-dictadura, quedarán nuestros vecinos, los malandros del sector, inclusive algunos de nuestros familiares que aprovecharon de las mieles (ahora será hieles) de estar enchufados o recibiendo beneficios por estar cerca del poder. Ni hablar de lo que ocurrirá en las escuelas y liceos, los hijos de muchos de ellos ya no podrán tal vez ni estudiar, la persecución que sufrirán de sus propios compañeros será bestial; los niños y jóvenes pueden ser más perversos que cualquiera en estas condiciones. Esto no lo podemos permitir.

En días pasados escuché decir, al conocido comunicador social y actor venezolano Franklin Virgüez, el autor del Tic-Tac, que él se está preparando para regresar a Venezuela a dedicar muy buena parte de su tiempo a enseñar su arte, su profesión, su pasión por el trabajo a todos los jóvenes que se están formando en el país, que puedan aprovechar de sus experiencias, que va a enseñar “humanidad”, dijo que los últimos años de su vida los va a dedicar a eso. Franklin no habló de vengarse, habló de ser maestro, de enseñar; es un muy noble comentario y más aún lo es su plan.

Así deberíamos estar pensando (y actuando) todos, tener en cuenta que nuestro principal objetivo es el de regresar a ayudar a reconstruir el país, a rehacer toda la infraestructura destruida y deteriorada en estos 20 años de perdición, pero más importante aún, a rehacer nuestra sociedad, a enseñar a la gente a pensar en positivo y a perdonar, a olvidar los malos ratos, que reconozco han sido muchos. A no odiar y empezar a buscar la concordia, retomar nuestras verdaderas y nobles raíces; de no ser ese nuestro concepto y camino, estaríamos haciendo lo mismo que quien le desgraciaron la vida a nuestro país.
  
Empecemos a cambiar ese pensar terreno y busquemos balancearnos más hacia el comportamiento espiritual, si yo sé, no es nada fácil, pero tenemos que empezar. Además algunos dirán: ¿y este nos está pidiendo que hagamos algo así, cuando aún los miserables ostentan el poder y siguen matando gente? ¿Cómo hacer eso, si aún no tenemos las condiciones? Yo lo que estoy haciendo es mostrarles a ustedes y a mí mismo, que necesitamos empezar a pensar y a sentir distinto, para poder actuar en el momento que corresponda. Que necesitamos hacer nuestro plan, visualizar los cambios; eso ayuda un montón.

Jesús le dijo a su Padre del cielo, mientras estaba siendo clavado y erigido en la cruz: “Padre, perdónalos, que no saben lo que hacen”. Jesús sintió miedo cuando lloró lágrimas de sangre en el desierto y le pidió también a su Padre, que lo salvara de ese cáliz, de ese sufrimiento que sabía pronto tendría que vivir, porque Él también era humano y sentía como tal. Igualmente, Jesús sintió ira cuando tomó una cuerda y desalojó a los mercaderes del templo, dado el celo que sentía por la casa de su Padre y detestaba o no aceptaba lo que esta gente hacía en ese lugar. Jesús, a pesar de ser hijo de Dios, también era hijo de María. Era un ser celestial, espiritual, pero también tenía parte de terreno en Él.

Yo no le pido a nadie que sea como Jesús, ni loco que estuviera, aunque eso es lo que Él mismo nos pide. Yo solo llamo a reflexionar, solos o acompañados, como nos sea más fácil. A tratar de sacar pensamientos de venganza de nuestra mente y de nuestro corazón, lo que no significa que no pongamos todo nuestro esfuerzo para se haga justicia, que es otra cosa muy diferente. Que empecemos a buscar la forma de perdonar, porque la falta de perdón solo nos hace daño a nosotros mismos. Y, por último, a Amar a nuestros enemigos. Yo no sé cómo se hace eso, mucho menos si yo lo podré lograr; no soy Jesús, ni cerquita estoy. Pero le pido a Él, a Dios y al Espíritu Santo, que me den las herramientas, los dones, la manera de llegar allí, de alcanzar ese imposible, porque yo solo no puedo.


Eduardo J. León Hernández
Marzo 01, 2.019

jueves, 21 de febrero de 2019

EL SUEÑO DE PABLO ESCOBAR HECHO REALIDAD

El nombre de este narco traficante no necesita presentación, muy tristemente célebre, fue uno de los hombres más poderosos y ricos del mundo, producto de lo ganado en el negocio de las drogas, el más grande que existe, después de las armas. Pablo Escobar, tenía el sueño de hacer de Colombia un narco-estado, literalmente comandado por él desde la presidencia. Ese era su sueño y su interés en lograrlo, se convirtió en una pesadilla para Colombia. Pablo logró llegar al Congreso de la República y dominaba muchos de los hilos de poder.

A Pablo y a su sueño, gracias a Dios y a las fuerzas policiales y militares colombianas, apoyadas por tecnología de países extranjeros, lograron darles de baja, así como a gran parte de su grupo y a otros grupos o carteles de esa época.

Pero hubo quien logró realizar ese sueño. La narco-dictadura venezolana, iniciada por los innombrables de chavez y los castro (siempre en minúscula) y que luego consolidaron maduro, diosdado y tareck, junto a quienes los acompañan en el cartel de los soles, es una señal de que si era posible alcanzar ese nivel de miseria y destrucción que genera la maldad, el poder erróneamente manejado, los recursos mal habidos y la locura. De esto no hay duda, las pruebas están a la vista.

Con cierto parecido a Escobar, las ratas venezolanas, mal utilizaron y dilapidaron los recursos de la nación en una especie de campaña de compra de conciencias a nivel internacional, con el robo indiscriminado de los recursos de la nación y la siembra de odio, que ha sido el peor crimen que han podido cometer en mi país, enfrentando familias enteras, rompiendo la fraternidad y el amor entre los venezolanos. Trataron y lograron comprar muchas conciencias para poder mantenerse en el control de ese sueño.

La maldad de esta gente, superó la de Pablo Escobar. Este último, al menos protegía a los suyos, personas que le eran leales (por favor, no me mal interpreten, no estoy alabando sus acciones, solo hago comparaciones), les daba recursos, construía casas de verdad, pagaba estudios. Pablo Escobar, dentro de su locura, dentro de su poder enfermizo, trataba de ayudar a la gente y por eso tanto lo cuidaban. Personas que, por ser igual de malos y enfermos o por ignorancia y necesidad, siempre lo apoyaron y protegieron. El narco-régimen venezolano ni siquiera les da casas, en 20 años apenas han construido unas 500,000, que han servido para controlar a quienes se las asignan. Igual ocurre con la comida, el control de la población mediante una caja de comida al mes, que no contiene lo que se necesita, como tampoco llega a toda la población. Ni hablar del sistema educacional, donde a trocha y mocha han metido en el pensum escolar los pensamientos chavistas.

Pablo ordenó y pagó por la muerte de políticos, policías y militares y de unos cuantos integrantes de los demás carteles, pero también cayeron inocentes en esas “guerras”, producto de las bombas y ordenes de asesinatos, donde poco importaban los daños colaterales. En el caso de la narco-dictadura venezolana, la vaina es al revés, los delincuentes tienen el control de la policía y de las fuerzas armadas, ellos mismos son quienes protegen y/o transportan la droga, dan protección a guerrilleros y de paso, peor de lo que hacía Escobar, masacran al pueblo, sin ningún complejo, ni una pizca de arrepentimiento. Estos no son daños colaterales de luchas entre bandas de narcotraficantes, ni de ejecuciones a estamentos gubernamentales, policiales y militares como ocurría en Colombia (lamentablemente algunos aún se mantienen, pero ya no son de Escobar), es la matanza de todo un pueblo, con armas, con hambre, sin salud, sin medicinas y apoyando la acción y la impunidad de la delincuencia. El exterminio, el genocidio, que se realiza en mi país, no tiene comparación.

Pero este cartel, además de manejar la droga, de tener a su disposición carreteras, puertos, aeropuertos y amplios espacios, debidamente custodiados, cuentan con flotas de vehículos, aviones, embarcaciones marinas y hasta inmunidad para transportarla en valijas diplomáticas. También ha superado a Escobar en su capacidad para neutralizar la prensa, radio y televisión. En Colombia a todo aquel medio de comunicación que hablaba mal del cartel de Medellín, le ponían una bomba o asesinaban a los periodistas, editores y directores. En Venezuela, con el poder de los organismos oficiales, totalmente controlados por el régimen, sencillamente los cierran, se los roban u obligan a sus dueños a venderlos, a precios que vaya a usted a saber, luego de toda una campaña de ataques, secuestros, asesinatos y presiones.

El control político de Escobar aún se siente, se recuerda en la sociedad colombiana, fueron muchos los representantes, senadores y hasta presidentes, que han sido vinculados con las actividades de su cartel, eran parte de su nómina. En Venezuela están a un nivel superior, el narco-usurpador, los directivos del partido rojo y la cúpula militar corrupta manejan las nóminas, son ellos quienes tienen la chequera, ya que constituyen la cabeza del más grande cartel que ha existido en estos lares. Quedaremos sorprendidos cuando sean dados de baja sus integrantes y salgan a flote las barbaridades que hacen y el tamaño de su sucio negocio.

Los miembros del cartel de Medellín eran perseguidos y de ser apresados, los pasaban a los tribunales, había jueces y fiscales que trataban de hacer su trabajo, siendo honestos cumplidores de la ley y arriesgaban la vida haciéndolo; muchos fiscales y jueces murieron por hacer su trabajo, otros perdieron sus familias o terminaron torciéndose por la incontenible presión y las amenazas. El narco-régimen venezolano no tiene ese problema. Desde el más alto tribunal, hasta el menos relevante de los juzgados, están bajo su control, son parte del mismo cartel. ¿Pueden imaginar los que no conocen el sistema dictatorial venezolano, que el Tribunal Supremo de Justicia está presidido por una persona acusada y sentenciada por asesinato y por otros delitos graves?, esas características y cualidades tienen algunos de los que acompañan al narco-régimen en ese tribunal. Igual ocurre con la Fiscalía, la Defensoría del Pueblo, Contraloría y todos los demás poderes públicos.

Los vínculos del narco-estado con las guerrillas de las Farc y el Eln son innegables, viven y trabajan en territorio venezolano. El innombrable de Sabaneta inclusive los reconoció como movimientos políticos, con razones legitimas para actuar como lo hacían o hacen, un militar aupando las actividades de plagas guerrilleras, era algo impensable; tiro fijo, el ex-jefe de las Farc, tiene una estatua en un barrio de Caracas. El Eln está demostrado que entrena personal de las milicias en Venezuela y como pago a esa colaboración, les han dado nada más y nada menos, que el control de las minas de oro del sur del país, una de las más ricas del mundo. Pablo usó a los paramilitares, el narco-régimen es socio de la guerrilla más poderosa del mundo.

Pero no solo movimientos guerrilleros de la zona son sus aliados, la vinculación con Hezbollah y otros movimientos terroristas son hechos comprobados. El narco-régimen además de financiarlos, les ha dado pasaportes venezolanos con los que han podido ingresar a países donde tienen prohibición de entrada.

En resumen, Pablo Escobar Gaviria, ha quedado como un niño de pecho, como el Santo Niño de Atocha que su propia madre invocaba, ante la envergadura y monstruosidad del narco-régimen venezolano. Pablo fue liquidado por las fuerzas armadas luego de una implacable persecución, aunque algunos dicen que se suicidó antes de ser dado de baja, pero no importa el cómo, finalmente cayó y pagó por sus crímenes. En el caso de los integrantes del narco-régimen venezolano, son muchos para acabar con ellos en una sola operación, también son demasiado cobardes quienes lo integran para esperar que se suiciden, lo que sí está seguro, es que muy pronto irán cayendo muertos unos, presos otros y exiliados una buena cantidad; estos últimos no podrán vivir en paz jamás, porque la conciencia de algunos pocos no los dejará y la angustia de que algún habitante de Venezuela, cualquiera de los tantos afectados, mal tratados o arruinados por ellos, a esos a quienes les mataron un hijo en las protestas, o a algún familiar de alguien que murió de hambre o por falta de medicinas o de una intervención quirúrgica, aparecerá donde se encuentren, cuando ellos menos se lo esperen y los extermine, como ellos hicieron con tanta gente de mi país.

Lograron el sueño de Pablo Escobar, pero se les está convirtiendo, en una terrible pesadilla.


Eduardo J. León Hernández
Febrero 21, 2.019

miércoles, 30 de enero de 2019

YO POR MI IGLESIA METO LAS DOS MANOS EN EL FUEGO

Santuario Mariano de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá
En los últimos meses he visto muchas reacciones contra la Iglesia Cristiana Católica y en especial contra el Papa Francisco, que no me extrañan, siempre han existido detractores y siempre existirán. Pero de alguna forma, quienes formamos parte de ella debemos aclarar algunos términos y actuar en favor de nuestra Iglesia, al menos yo lo hago.

En primer lugar, quiero dejar claro que NO soy un ser dechado de virtudes. Cómo todos los humanos, he cometido, cometo y seguiré cometiendo errores hasta el final de mis días, pero si trato de ser cada día una mejor persona y actuar lo mejor posible con el resto de la humanidad y en especial, con los más necesitados y quienes me rodean; ya que es lo que creo debe ser el fin principal de cada uno de nosotros. Para hacer bien a la humanidad, no hay que pertenecer a ninguna iglesia, ni siquiera tener un credo religioso o creer en Dios. 

Muy buena parte de mi vida la he pasado muy cerca o dentro de la Iglesia Cristiana Católica, en especial en mi congregación, conocida como Familia Chevalier, compuesta por los Misioneros del Sagrado Corazón, las Hijas de Nuestra Señora del Sagrado Corazón y los Laicos de la Familia Chevalier. La considero mi segunda familia y es una institución que me ha permitido crecer, conocer y profundizar en las sagradas escrituras, compartiendo con gente maravillosa, seres humanos ejemplares y totalmente entregados a ayudar a los demás. En ella me siento muy bien y en ella espero estar por siempre. Durante los últimos cinco años, he estado muy cercano a los Padres Charly García y Simón Pérez, de la congregación de Sacerdotes Eudistas y a mi párroco actual, el Padre Pedro Nel Pérez, a quienes les agradezco enormemente su amistad y permanente ayuda, en esta vida de migrante.

La Iglesia Católica, como toda institución, necesita de reglas y normas, las cuales han ido cambiando en el tiempo. La Iglesia, no escapa a los cambios de la sociedad y como ente conservador, esos cambios normalmente no van a la par de lo que ocurre alrededor y algunas conductas, muchos de quienes estamos dentro, creemos que deben ser modificadas y hacemos lo posible para buscar esos cambios.

Hay practicas o ritos litúrgicos, que pueden tener diferencias en cada país e inclusive entre ciudades de un mismo territorio. La forma como se procede en las misas, normalmente es la misma, hay un texto que sirve para llevar una secuencia específica y unas oraciones comunes. Dependiendo de cada cultura, de la manera de vestir, hasta del idioma de quienes escuchan, puede haber diferencias. Yo he estado en templos (una cosa es el templo y otra es la Iglesia) donde me han reclamado porque no puedo tomar agua dentro de el, pero he ido a otros donde he comido, he almorzado dentro del templo, junto al sacerdote y es totalmente normal; de hecho, es un irrespeto a la comunidad el no hacerlo y despreciar la comida. Donde yo resido hoy, en algunos oficios va gente (hombres y mujeres) con pantalones muy cortos, con camisas y blusas de manga sisa o de tiros, mujeres que muestran más de lo que deberían, de acuerdo con lo que yo crecí, de acuerdo a lo que es mi cultura, pero aquí es normal. Un día me acerqué con el sacerdote a cargo de ese templo y le comenté sobre el tema y me dijo: “Yo hice la misma pregunta cuando llegué a esta parroquia (él también es extranjero) y mi antecesor me contestó, que esa forma de vestir era normal, que culturalmente siempre ha ocurrido, así que, quédate tranquilo, acostúmbrate”. Yo ya me acostumbré también, de hecho, les tengo una anécdota vinculada con el tema de la vestimenta.

Un día estaba yo de lo más concentrado, de rodillas en el reclinatorio de la banca frente a mí, orando, agradeciendo y tratando de escuchar la voz de Dios, esperaba que me diera alguna respuesta a mis inquietudes; Dios tiene muchas formas de respondernos. Aún arrodillado, cuando abrí mis ojos para levantarme y miré al frente, me encontré con el espectacular trasero de una mujer, que calculo tendría unos 30 años, parecía hecho a mano por un escultor. La susodicha vestía un pantalón blanco muy pero muy corto, estaba a no más de 70 centímetros de mí y se le veía hasta el alma. De inmediato yo cerré mis ojitos, le dije mentalmente a Dios “¿Señor, porque permites esta tentación?” y sentí que me dijo: mosca, que Judith está a tu lado. Lentamente me senté y continué un rato con mis ojitos cerrados, fue un momento muy peligroso.

Siguiendo con los cambios. ¿Si yo les digo que en una oportunidad vi a una mujer proclamando el evangelio, que en Europa se comparten Templos y Sacerdotes con la Iglesia Anglicana o que hay Sacerdotes Católicos que son casados? A muchas personas esto les parecerá una locura, que es algo inaudito, pero es así; esto ocurre en algunos países. Los que culturalmente no están preparados para los cambios, van a tener problemas. Tengo un gran amigo, por quien siento un muy gran aprecio, me ha dado muchos de los mejores consejos que he recibido, alguien muy práctico y coherente. Es el provincial de la congregación a la cual pertenezco pero en otro país y es el defensor ante el vaticano de algunas causas para santificar a un grupo de mártires (con esa descripción, algunos ya sabrán quien es). El preparó un trabajo defendiendo el matrimonio de los sacerdotes de la Iglesia Católica y de eso ya hace muchísimo tiempo. No es un muchacho, ya pasó los 70 años, pero está muy claro del mundo en el que vive. Dentro de la Iglesia Católica ese clamor es muy antiguo y está bastante bien documentado.

He compartido con religiosas misioneras, de diferentes países, algunas que utilizan la típica vestimenta de las “monjas” y otras que visten de civil, hacen excelentes trabajos a favor de la comunidad. Mi gran amiga la hermana Florinda, una brasilera que se fue a Venezuela a llevar el Corazón de Jesús y María a todos los rincones donde le ha sido posible, para mi es una heroína. Son muchas las experiencias que he compartido con ellas y que me han hecho crecer.

Igual ha sido mi compartir con Laicos comprometidos y muchísima gente, feligreses de diferentes ciudades y países que hacen un trabajo de “hormiguita” para educar, evangelizar y ayudar a muchas personas. Con muchos he tenido serios encontronazos, no lo voy a negar, pero esa es la Iglesia, está formada por seres humanos, con diferencias de pensamiento y maneras de actuar que nunca son las mismas, no deben ser las mismas. Esa es una de las particularidades de la Iglesia que yo defiendo, porque me permite disentir, con respeto por supuesto. Sabiendo que hay jerarquías y momentos para hacer cada cosa, sin temor a ninguna clase de reprimendas o reclamos.

He llegado a tener discusiones muy serias, con más de un sacerdote, a quienes les comenté asuntos de la parroquia con los que no he estado de acuerdo y les he criticado su comportamiento, pero como dicen las escrituras, lo he hecho en privado, con respeto y pruebas en mano. En algunos casos me pidieron que desalojara el despacho, en otros aceptaron de buena gana los comentarios. ¿No es esto lo que ocurre cotidianamente en cualquier ámbito?

Hice el anterior recuento para dejarle ver a quienes no me conocen que sé muy bien cómo funciona la Iglesia, la cual está compuesta por sacerdotes, religiosas y la feligresía, pero con Jesucristo a la cabeza. Él fue quien la fundó y esa es la razón por la cual nadie podrá destruirla. Para fines didácticos, digamos que el Papa, los Cardenales y Obispos son los guías principales, son quienes definen líneas de acción, los Sacerdotes y Religiosas, junto al pueblo de Dios las siguen o escuchan, pero no como borregos. Todos sin excepción, estamos obligados a comentar, detener o enfrentar cualquier postura equivocada de quien sea en nuestra Iglesia, por supuesto, repito, con decencia y respeto con el infractor. Yo puedo criticar al Papa y lo he hecho por este mismo medio, al ver su postura tan absurda frente al problema político en mi país y otros más, donde tiranos y bandas de narcotraficantes se han dedicado a diezmar la población, por enriquecerse y mantenerse en el poder. He criticado a sacerdotes que son capaces de defender en sus homilías los crímenes de esa narco dictadura. Soy de los que siempre ha dicho que sacerdote pedófilo o pederasta debe ir preso y no solamente transferido de una parroquia a otra para tapar esa falta. Pero también entiendo que son seres humanos que se equivocan, como lo hacemos todos.

Cualquier sacerdote denunciado, su caso debe ser investigado, como a cualquier mortal, pero a la luz de la feligresía, para que pueda defenderse y limpiar su nombre cuando las denuncias son falsas, cosa que ocurre con muchísima más frecuencia de la que se piensa. Un sacerdote conocido tuvo que ser cambiado de su parroquia para quitarle de encima una mujer que estaba “locamente” enamorada de él y lo acosaba constantemente. Mi amigo y hermano, hoy difunto, el Padre Ángel Leonardo, en más de una vez se vio frente a mujeres que se sentaban en la primera fila, con una falda algo corta y que constantemente le cruzaban las piernas durante la misa. Él les pedía muy respetuosamente que fueran a sentar en las bancas posteriores; esa cruzadera de piernas, mostrando el asunto, a cualquiera descontrola. Esto ha ocurrido toda la vida y seguirá ocurriendo.

En resumen, yo pongo mis manos en el fuego por mi iglesia, porque Jesucristo es la cabeza de ella y son muchísimos los integrantes de ella que se dedican a hacer el bien. Los detractores que la critican solo ven la actuación de un muy reducido y diminuto número de sus integrantes; nunca reconocen el enorme trabajo que hacen millones de misioneros y gente buena voluntad, para ayudar al más necesitado, al indigente, al migrante, al preso, al enfermo. En el caso del Papa Francisco, a quien abiertamente se le ha atacado por su guabineo y supuesto pensamiento socialistoide, reitero que tampoco comparto su actuación, creo que ha sido muy permisivo y sus palabras de apoyo no llegan. Pero reconozco que él mantiene una fuerte lucha para corregir muchas cosas desviadas y de hacer cambios importantes dentro de la Iglesia. Estoy muy claro que ha emitido escritos y pastorales únicas, compuestas por excelentes palabras y con mucha profundidad. Probablemente algunos de quienes lean lo de socialistoide, no lo podrán entender, porque no conocen ni han sufrido el contexto real de la vida de los países que han estado esperando unas palabras más duras contra esas dictaduras y que no llegan, a pesar de que los obispos le han explicado detalladamente y sinceramente la situación. El Papa, es humano, también se equivoca.

Para ponerles un ejemplo entendible. Una madre tiene varios hijos, unos están armados y son quienes controlan los negocios, los otros trabajan también en esas mismas empresas, de las cuales igualmente son dueños, pero el primer grupo los tiene oprimidos y no les permite comer, ni les provee salud, además se han empeñado en hacerse dueños de todo, sin dejar participación de los otros. La madre está haciendo mutis desde hace mucho tiempo, porque no quiere tomar partido para que nadie sienta su apoyo, se crea con más poder y se arme una guerra. El asunto es que quienes están armados ya están matando a sus hermanos, literalmente, de hambre, por no haber medicamentos o asesinándolos a tiros. Esa madre está muy equivocada, tiene su corazón del lado incorrecto o no quiere a sus otros hijos. Por que no les pide, al menos, a quienes disparan que guarden las armas?. Algún día, aunque ya será muy tarde, esta madre se dará cuenta de su error.

Enfrentar a la violencia con sus palabras duras y sinceras, desde el púlpito, fue lo que hizo Monseñor Arnulfo Romero, hoy día Santo de la iglesia Salvadoreña, quien murió asesinado en ese mismo sitio por decir la verdad a un régimen opresor y asesino, como lo hicieron muchísimos otros mártires en ese país, en toda Centro América y en el mundo. He leído como Obispos Venezolanos y Nicaragüenses han dicho públicamente que el pueblo debe revelarse y que no puede dejarse matar; no hacen un llamado a la violencia, pero si destacan el derecho a la protesta y a la propia defensa de la vida ante un ataque.

Este es un tema muy complicado, creo que San Juan Pablo II lo habría tratado de otra forma, con mucha mayor contundencia. Tristemente un latino, que debería conocer mejor estas situaciones, para mí no ha estado a la altura. Si estas palabras hacen felices a los detractores de mi Iglesia Cristiana Católica o me generarán malas miradas y comentarios de mi propia gente, a mi me resbala. Solo les digo, que yo no sigo a hombres, que siento un profundo respeto por nuestros guías y por mis hermanos de comunidad, pero que mi norte es Jesucristo. Él es el único a quien mis padres y guías me enseñaron a seguir y a quien mi mente y mi corazón han aprendido a adorar.


Eduardo J. León Hernández
Enero 29, 2.019

sábado, 26 de enero de 2019

¿QUE ES UN ENCHUFADO Y CUAL SERÁ SU FUTURO?



Para quienes no son venezolanos y no conocen el término enchufado, en el sentido político que se utiliza en Venezuela, esa palabra describe a una persona que no forma parte del gobierno, pero que recibe prebendas, favores o ayudas de funcionarios del estado para robar, estafar y enriquecerse a cuenta de los recursos del país. Puede ser criollo o extranjero, solo necesita tener contactos en oficinas del gobierno, que le de contratos y recursos para compartir.


Son muchos los que pasan por nuestro lado y dicen no haber estado nunca a favor del gobierno o que nunca hacen comentarios contra el narco-dictador-usurpador (recuerden que el Presidente es otro) y su gente, pero está metido hasta los tuétanos en sus negocios inmundos. Hay que hacer una diferenciación, porque erróneamente pueden llamarse enchufados a personas honestas, paso a explicarme.
   
Pongamos un ejemplo de un Médico Cirujano, supuestamente especialista en Cirugía Bariatrica. Esa es una especialidad que da muchos o buenos ingresos a quien la ejerce, ya que todos sabemos que es una actividad muy demandada para la que siempre hay plata. Por otro lado, una joven Cirujano Plástico (aporte a la recuperación del lenguaje, no es “una jovena cirujana plástica”), venezolana, muy buena y exitosa, que hace excelentes trabajos a personas en Venezuela y a muchos extranjeros, que van a verse con ella. También trabaja en el exterior, porque su prestigio y capacidad se lo ha permitido. Simplemente ella les dice lo que vale, la gente le paga y cerrado el caso; hasta allí, es una simple transacción comercial.

Pero hay otros que no solo hacen eso (digamos que es el médico señalado al inicio del párrafo anterior), sino que van un poco más allá. Operan a personeros de la narco-usurpación, muchos vinculados a una Alcaldía del Zulia, a sus familiares y relacionados; estos casos, que no son pocos, son pagados con recursos de la mencionada entidad, dinero del estado, con plata que es de todos nosotros. Igualmente utilizan aviones privados para desplazarse en el territorio nacional; esos aviones tampoco son gratuitos y forman parte del paquete de favores de sus enchufes. Muchos de los equipos que son utilizados (esto me lo comentan algunas personas que están en ese medio, yo no lo he podido comprobar) son tomados de algunos hospitales públicos, igual que buena parte de los insumos. En otras palabras, provienen de operaciones tipo Dr. Valerio el médico ladrón de la novela Por Estas Calles, o sea son robados, o importados sin pagar aranceles, traídos en esos mismos aviones. Además de ser amigos y protegidos de un sátrapa narco-gobernador del Zulia. Un dato que olvidé al inicio, les asignan seguridad y chóferes que son miembros de los cuerpos de seguridad del estado. 

Entiendo también que parte de los recursos que generan estas “operaciones”, se invierten en edificios y centros comerciales, mezclándolos con otros recursos de muy drogada procedencia, sirviendo para la aplicación de detergentes a los mismos. Para una mejor seña, el famoso consumidor de drogas, que una vez jugó fútbol, fue operado la primera vez, por este team y todos los gastos, más el hospedaje de ese ser, también fueron pagados con plata nuestra. En esta primera operación apareció vinculado un médico extranjero, que supuestamente no tenía credenciales para ejercer en Venezuela. Esto fue en una clínica que se menciona más adelante. El mismo drogo-adicto, fue operado por segunda vez en la misma ciudad, pero en otra clínica y nuevamente todos los gastos fueron cubiertos con nuestra plata. Estos son unos enchufados.

Siguiendo en el sector salud, comento de una clínica de un tipo que se tomaba fotos con los desgraciados de la narco-usurpación, a quien premiaron por ser un ejemplo como empresario. Es el mismo a quien, un ex-gobernador (hace muchos años y nuevamente en fecha más reciente) le dio toda la atención médica de los trabajadores de esa entidad, un jugosísimo contrato de miles de millones. Además tuvieron vinculaciones familiares (ya no lo son), aunque si mantienen el vínculo de la maldad. Ese tipo ahora quiere bañarse en el chorro de la decencia y se aparece en cuanta actividad de opositores a la narco-usurpación se realiza, apoyó a un supuesto candidato de oposición en las ilegales elecciones del 20 de mayo de 2018 y se ha lanzado como candidato a la Alcaldía de Maracaibo; gracias a Dios el pueblo lo ha identificado y lo ha abucheado como se merece. ¿Se imaginan que un tipo como este, que hasta le dio patadas y le tumbó un carrito de jugos, a un vendedor informal en la otra acera de su clínica, llegue a la posición de alcalde? Ha “comprado” varias hectáreas de terreno alrededor de lo que era una pequeñísima clínica, con no muy buen prestigio, por cierto. Este es un enchufado profesional, el verdadero Dr. Valerio.

Hay otra clínica en Maracaibo que es propiedad de un Ex-director del Hospital Universitario de Maracaibo (HUM). En ese hospital, el más grande de todo el occidente del país, han desaparecido todo tipo de equipos médicos, aires acondicionados con capacidades industriales, equipos enormes en dimensión y peso, que no pueden ser movidos en una cartera o un maletín, ni siquiera en el maletero de un carro. ¿Cuantos de esos equipos del HUM pueden estar en esa clínica? ¿Tienen idea cuanto le factura y cobra a Pdvsa y demás empresas del estado? Se que son cantidades equivalentes a millones de dolares, que para colmo, adquieren a dolares preferenciales. Es sabido que esa clínica fue a parar a manos de este tipejo, por ciertos manejos extraños, con los que embaucaron a un anterior socio (un gastroenterólogo) y ahora, sin tener idea de donde, tiene excelentes equipos y una muy buena edificación en una zona privilegiada. Este es otro ejemplo de un buen enchufado.

Los médicos y empresarios que aun trabajan con las uñas para mantener sus clínicas abiertas. Muchos que siguen apostando al país y tratando de ayudar a aquellos pacientes que puedan tener recursos para pagar esos servicios, a pesar de la alta inflación. Esos a quienes los propios narco-usurpadores han presionado para cerrarlos, intervenirlos o quebrarlos. Esta es gente diferente, NO son enchufados.
  
Otro ejemplo de enchufados, pueden ser los casos de constructores o contratistas que trabajan para Pdvsa o Corpoelec. Hay empresas de gente honesta que aún está allá “echándole piernas” a su empresa, esa gente hace su trabajo y trata de hacerlo bien, a pesar de las dificultades. No se dejan sobornar y a algunos no los perturban, porque los necesitan; su labor es indispensable para lo poco que hacen. Pero aquellos otros que firman contratos, cobran anticipos y valuaciones, pero sus trabajos son hechos con mala calidad por desconocimiento técnico y utilizar materiales no apropiados o más económicos, para ganar mucho más, o sencillamente mediante obras que nunca comienzan o las dejan a medio andar o tienen precios exorbitantemente inflados. Esos son unos miserables enchufados del más alto nivel.

Pero este tema de los enchufados va mucho más allá. No solo son enchufados los “empresarios”, artistas y demás personas que facturan o reciben dinero proveniente de la corrupción de la narco-usurpación. También lo son los hijos y familiares de esta gente, ya que saben lo que sus padres hacen, pero miran hacia un lado, se hacen los pendejos, puesto que se benefician de esos bienes mal habidos. Algunos han nacido y crecido durante esta miserable etapa que empezó hace 20 años, pero muchos de ellos tienen la edad suficiente para separar lo bueno de lo malo, lamentablemente no están en esa onda y eso los convierte en cómplices. Veremos si de aquí salen algunos, que se arrepientan y sean dignos de hacer su propia versión de Historias Desobedientes; ese es tema de un futuro escrito.

Conozco a algunos otros tipos de enchufados, algunos ingenieros, médicos, profesionales de diversas áreas, cuyos tíos, padrinos o relacionados tienen posiciones importantes en institutos de la narco-usurpación, gobernaciones y alcaldías y los meten en las nóminas de esas entidades. Eso también es un robo, son unos vulgares ladrones, porque se aprovechan de dinero que no le pertenece, con el cual han podido comprarse medicinas o cumplir con las radio o quimioterapias de muchos niños que han muerto de cáncer. De quienes hablo, ahora ponen fotos pidiendo libertad, pero en el fondo quieren que esta miseria continúe, porque no pueden ocultar su pasado. Tarde piaron pajaritos, diría el ex-presidente Luis Herrera. Muchos sabemos quiénes son ustedes, miserables enchufados. Espero que siempre recuerden las imágenes, que seguro han visto, de niños desnutridos muriendo, de quienes fallecieron por falta de insulina o por no poder hacerse una diálisis; esos muertos, también son suyos.

Creo que podría llenar decenas o centenares de páginas con diferentes ejemplos de lo que es un enchufado, con los anteriores ejemplos, confío se explique medianamente y como son tan responsables de la desgracia y la destrucción de mi país, así como de la muerte de muchos inocentes. En todos los países sé que existen, pero esta es una rara y terrible especie que creció como la mala yerba en el mio. 

El futuro para la gran mayoría de ellos es incierto. Yo no guardo rencores, pero si tengo buena memoria y documentación para, hasta donde esté a mi alcance, ayudar a aplicar la justicia a todos estos miserables. Muchos tratarán de acercarse como viles arrastrados, otros se harán los pendejos y no comentarán nada, algunos, desgraciadamente pasarán desapercibidos, pero seguro estoy de que su conciencia nunca estará tranquila y hasta el último de sus días recordaran lo que son, una escoria. 

Después de que acaben sus vidas, del mal que no hayan pagado mientras respiraron, deberán responder al Altísimo. Se las verán con quien juzga con justicia y sin temor. Él decidirá su destino o su eterno infierno.


Eduardo J. León Hernández
Enero 26, 2.019

lunes, 21 de enero de 2019

LA CAMISETA AMARILLA DE COLOMBIA


 Hace casi cinco años cuando emigré a Colombia, me encontré con una ciudad, de muchas maneras parecida a la mía, con el mismo calor, a la orilla del mar y del río Magdalena y hasta con un puente, mucho más pequeño, pero muy parecido al Puente Sobre el Lago de Maracaibo. 

Barranquilla no era para mí ajena de un todo, algunas buenas personas que conocí en mi tierra, mi compadre-hermano Hernán Gutiérrez, son oriundos de esta ciudad y muchos de los trabajadores con quienes compartí, en mi segundo trabajo en Auto Talleres Lago durante mi primera juventud, es su mayoría eran latoneros y pintores de estos lares. Con ellos compartí muchos momentos, la mayoría de ellos, muy buenos.

Mi llegada a esta ciudad, ocurrió en un momento donde el fútbol ocupaba toda la atención de sus habitantes. Era la época donde el campeón de Colombia, el Junior de Barranquilla, el equipo local, estaba luchando en torneos internos, pero también porque asistía al mundial de fútbol de Brasil 2.014. Luego de eso, cada año he vivido la pasión de los colombianos, la manera cómo viven ese deporte. En general en toda Colombia, las hinchadas de cada equipo son espectaculares y muestran su amor y admiración por sus jugadores. Como en todas partes donde hay fanáticos se presentan excesos, pero no llegan a ser tan dramáticos y peligrosos como algunos argentinos o los famosos Hooligan de Inglaterra, que realmente si representan una mala cara para este deporte.

El fútbol en Colombia es realmente un asunto serio. Cuando hay juegos de mucha importancia de la selección nacional o del equipo local en su ciudad, hasta se decretan “tardes cívicas” para que los fanáticos puedan asistir al estadio o puedan ver el juego por televisión. Para los mundiales de fútbol, algunas empresas colocan un televisor para los trabajadores, para que puedan hacer un alto en sus tareas de ese día a la hora del juego y verlo. En una empresa donde trabajé un tiempo, fueron los mismos trabajadores quienes compraron el televisor, imaginen eso.

Tengo una anécdota de cuando estaba recién llegado. El primer fin de semana salí a comprar algunas cosas para tener en la pequeña nevera del apartamento que la empresa había rentado para mí y cuál fue mi asombro, cuando vi que ese sábado en la mañana, dos de cada tres personas llevaban la Camiseta de Amarilla de Colombia. Hasta llegue a pensar que había una ley que obligaba su uso, es realmente impresionante para quienes no tenemos esa costumbre ver ese espectáculo en las calles.



Pero no es solo la vestimenta. Es también pasar por tiendas, abastos, empresas que venden televisores, restaurantes, cualquier sitio donde esté encendido un televisor y transmitan el juego, tiene un gentío al frente viendo el partido y todos apoyan a su equipo con sus gritos o su silencio. Brindan rondas de cervezas (bueno, los que pueden), refrescos (gaseosas) y cualquier cosa que puedan compartir. Si los partidos son nocturnos, los acuerdos de amigos y familias para juntarse a ver el juego son inmediatos y el rating de los canales que no transmiten ese encuentro, cae dramáticamente. 

Uno sabe cuándo hay un gol de Colombia o una gran oportunidad de hacerlo, por los gritos y ruidos de quienes están en esa faena. La gente se une de manera increíble. Cuando esto ocurre, en las misas los sacerdotes invitan a orar por el triunfo del equipo que corresponda. El sacerdote de mi parroquia, durante el campeonato, ha puesto afiches con las fotos de los jugadores dentro del templo. Eso, particularmente, me ha gustado mucho.

Pero (lamentablemente siempre hay un pero) después de esos juegos, de ese drenar de adrenalina masivo, luego de la discusión de los aciertos y errores cometidos por el equipo, se acaba la ilusión, se acaba el encanto, como diría una gran amiga mía. El colombiano vuelve a la normalidad.

No quiero que me mal interpreten por lo que escribo a continuación, muy por el contrario de que sea tomado como una crítica, quiero que lo vean como un aporte, como una excelente manera de mejorar como sociedad. Si el pueblo de Colombia se uniera como se une durante un partido de fútbol, sería uno de los mejores y más felices países del mundo, de eso les doy la seguridad.

La forma como se organizan para los juegos es genial, espontánea y permea a todas las clases sociales. Es precisamente la ruptura de esa separación de clases, de la eliminación “temporal” de esa nomenclatura odiosa de “los estratos”, que es uno de los aspectos que les señalo me ha perturbado más desde que me vine a este país, la que me reafirma mi razonamiento de que Colombia puede ser y será grande entre los grandes, cuando aprendamos a vivir, todos los que aquí habitamos, como si estuviéramos en un eterno campeonato de fútbol.

La existencia de estratos sociales me imagino no es una condición única de Colombia, pero de los varios países que conozco, solo aquí existe, de manera tan seria y arraigada, ya que está en leyes, decretos y en la manera de cobrar los servicios públicos. Eso es algo que desgraciadamente marca a su gente desde su nacimiento y esa separación, hasta llega a definir el progreso de cada persona y de la familia. Reconozco que hay sectores muy progresistas y que han intentado e intentan cambiar esa situación y muchas otras que no vienen al caso señalar.

Es muy común para mi en misa, escuchar como algunos sacerdotes, muy disimuladamente en unos casos o mediante un reclamo duro y directo en otros, le exigen a la feligresía, que mejoren el trato a las personas que les ayudan en sus casas, a sus obreros y empleados, para aquellos que tienen empresas. Que les paguen lo que les corresponde, que cubran al día sus aportes a la seguridad social y respeten su tiempo de descanso. Les recalcan que son seres humanos igual que todos y que merecen un trato digno. No es la generalidad, conozco excelentes familias que tratan a sus asistentes en el hogar, como uno más de la familia (Eroooo), algunos sabrán a quien me refiero. Pero hay muchas otras que los tratan como gente de segunda o tercera clase. Eso también ocurre en mi país, estoy seguro de ello, pero es muchísimo menos frecuente. Ese es solo un detalle que debe cambiarse, es un asunto heredado, pero muy importante, porque denota educación y respeto.

El día que inicié este escrito, ocurrió un terrible evento terrorista. La guerrilla del eln (así en minúsculas), hizo explotar un carro bomba dentro de las instalaciones en una Escuela de Policía en Bogotá. Es uno de los crímenes más atroces que puede realizar un ser humano: matar, asesinar a mansalva a una veintena de jóvenes y herir a otra gran cantidad, estando desprevenidos y sin poder defenderse. Hoy dicen los voceros de ese infame cuerpo de miserables, que es una señal que le envían al gobierno por haber despreciado su acto de buena voluntad, que fue el haber suspendido su actividad guerrillera y de secuestros en la época navideña; nos dieron un regalo pues. No había escuchado una excusa más vil que esa para respaldar un asesinato en masa. 


El día de ayer, en Bogotá, miles de personas se lanzaron a la calle para protestar contra ese evento terrorista y pidiendo la paz; lo mismo ocurrió en otras ciudades, aunque por supuesto en menor cuantía. Pero esa misma demostración no la vi en Barranquilla y debo decirlo, aquí vivo y me siento parte de esta sociedad, solo unas 300 personas se acercaron a la marcha que se convocó para protestar contra la violencia y a favor de la paz. Quienes allí murieron, excepto por dos extranjeros que estaban cursando estudios en esa escuela, eran Colombianos, al igual que los más de cincuenta heridos, muchos de los cuales, probablemente queden discapacitados. 

Por supuesto que hay otras situaciones, pero estos son solo
 ejemplos de lo que yo he podido ver y no trato de dar cátedra de buena gente, humildad y mucho menos de perfección, soy una persona que ha cometido y comete errores; tampoco trato de resaltar los errores o deficiencias culturales, por el contrario, quiero demostrar lo bueno de esta sociedad.

El día que TODOS los colombianos de bien; no los malos, no los tramposos, tampoco los productores de droga y narcotraficantes, esos que difícilmente cambiaran su actuar, aunque para Dios nada es imposible y que son los menos, ya que representan una minúscula minoría y son la escoria que ensucia el buen nombre de este bello país. El día en que costeños y cachacos, pastusos y paisas, y todos los demás gentilicios, se agarren de la mano y vistan la misma camiseta, Colombia será diferente.

Un conferencista colombiano-japonés, dice en una de sus charlas, que si se le dice a un colombiano: A que no te subes en ese árbol?, de inmediato éste te contesta, cuanto me das y me subo? o y como para que debo hacer eso?. Pero, que si le cambias la sentencia y le afirmas: Colombiano, tú no tienes fuerza para subir en ese árbol. Cuando él ve eso como un reto, la respuesta es: Cómo quieres que me suba, por el frente o agarrándome de las ramas.? Y seguro que se sube.

Mi reto es a todos los Colombianos y residentes de este hermoso país, si todos somos capaces de unirnos alrededor del fútbol, por qué no unirnos para mejorar el país?: 


Vamos todos a ponernos siempre la Camiseta Amarilla de Colombia.


Eduardo J. León Hernández
Enero 21, 2.019

LA GUAIRA: ¿ NEGLIGENCIA o DOMICIDIO ?

  La Guaira y el estado Vargas son muy conocidos, por ser una puerta de entrada a Caracas, tener el segundo puerto del país y ser un destino...