jueves, 13 de abril de 2017

LA ANASTASIS DE JESUS

En el almanaque católico, la Semana Santa tiene un período que le precede llamado cuaresma (40 días), que se inicia el miércoles de ceniza, justo después del carnaval. Los días propios de la Semana Santa, que aunque se cuentan normalmente desde el Domingo de Ramos, comienzan el Lunes Santo y terminan el Domingo de Resurrección y es seguida por la Pascua de Resurrección, que son otros cincuenta días. De este último periodo, el cuadragésimo día corresponde a la Ascensión del Señor y finalmente Pentecostés, que es la venida del Espíritu Santo. La resurrección tiene que celebrarse entre el 22 de marzo y el 25 de abril, según lo dispuesto por la Iglesia hace unos 17 siglos. 

En la Semana Santa o también conocida como Semana Mayor, repasamos o “revivimos” la pasión, muerte y resurrección de Jesús, nuestro redentor. Pero realmente que es lo que ocurre en este período de tiempo, quien es el que debe morir y volver a nacer, luego del calvario?

El término Anastasis simboliza, en la lengua griega, levantamiento o alzamiento. Que podría ser el momento en el cual colocan en alto la cruz con Jesús clavado a ella o su subida a los cielos, cualquier idea cabe en esta interpretación y ambas son convenientes para lo que vamos a analizar. Lo que si queda claro es que Jesús murió y resucitó una sola vez, tuvo una sola Anastasis. Cuantas hemos tenido nosotros?

La lectura de la palabra de Dios durante todo el año, tiene, entre otras, la finalidad de que quien asista a la misa, pueda escucharla prácticamente toda completa, para ello requeriría una asistencia diaria durante tres años seguidos. Las festividades de Navidad y de Semana Santa, son dos épocas puntuales donde se resaltan el nacimiento y la muerte y resurrección del hijo de Dios. Pero que se busca con esas celebraciones especiales, y en especial, que es lo deseable que ocurra en la Semana Mayor? Son días de mucho movimiento en nuestra iglesia católica, siendo las fechas en la que la afluencia a los templos es mayor, pero estamos haciendo lo que debemos?

Como se mencionó antes, Jesús murió y resucitó una sola vez y para siempre, mostrándonos durante su vida santa y profética, con palabras y hechos, lo que fue y es capaz de hacer como hombre y como hijo de Dios. Hizo los más grandes prodigios y nos dejó grandes verdades que necesitamos, para vivir de manera honesta, y sobre todo feliz. Pero, repito mi pregunta, estamos nosotros haciendo lo que debemos? A veces creo que no, hablo por mí.

Es complicado para nosotros, que conocemos a Jesús solo por la “historia”, por lo escrito en la palabra de Dios y lo que nos han dicho nuestros padres y abuelos. Los que lo conocieron y “vivieron” lo que Él hizo, no le creyeron, como hacemos nosotros casi veinte siglos después de su muerte para entender este misterio?

Es bien difícil contestar las interrogantes con las que terminan los párrafos anteriores, sin creer en Jesús, y más importante, sin confiar en Él. La Semana Santa y todos los días que le preceden y le siguen, nos dan la oportunidad de mejorar, de ser felices, de buscarlo a Él, esa es la meta. Ese periodo de casi cien días, debemos dedicarlos a revisarnos, a ver como hemos cambiado; el tiempo siempre cambia algo en nosotros, eso es inevitable. Ver si esos cambios han sido convenientes o no para nuestras vidas; hacernos un examen minucioso de cómo está nuestra alma; verificar de manera honesta (podemos engañarnos nosotros mismos, pero es infame y absurdo hacerlo) si nuestro corazón se ha endurecido o por el contrario es más amoroso y cercano a nuestro prójimo; hacer un recorrido por lo que ha sido nuestra vida, lo que es hoy y lo que esperamos sea mañana. Es necesario hacer un real examen de conciencia, a la luz de la palabra de Dios, ver quiénes somos, en que nos hemos convertido y qué debemos cambiar. Después de todo esto, viene el tiempo de corregir, de perdonar y de enmendar lo que sea necesario y decidir ser feliz. 

Para todo lo anteriormente expresado, créanlo o no, hay un manual de vida que Dios nos regaló, los textos donde está su palabra. En ese manual hay una clave, un aspecto básico, el amor. Donde hay amor, no hay maldad. San Agustín decía “Ama y haz lo que quieras”. “El amor no actúa con bajeza, ni busca su propio interés”, dice San Pablo en primera de Corintios. Esa es la clave, ese gran mandamiento que nos dejó Jesús, que no sustituye a los primeros diez que Dios dio a Moisés, si no que los arropa. Quien ama, no hiere, no hace el mal. Esa es la mejor guía y es la base sobre la que debemos revisarnos. El amor es la referencia de cómo debemos ir muriendo al pecado, al mal vivir, a la tristeza.

Cada Semana Santa, en los tiempos previos a ella, estamos llamados a reconciliarnos con el prójimo, con nosotros mismos y con Dios. Debemos vivir en silencio nuestra pasión, dejando atrás poco a poco lo pesado de esa cruz que nosotros mismos nos hemos puesto y morir a lo que no nos conviene. Solo después de esto, podremos alcanzar nuestra propia Anastasis, para resucitar y levantarnos con el Señor y poder vivir el encanto y la felicidad de nuestra propia pascua.

Jesús murió y resucitó una sola vez, a Él no le hizo falta repetir ese acto. A nosotros en cambio, por lo menos una vez al año nos toca. 


Eduardo J. León Hernández
Abril 12, 2.017.

lunes, 10 de abril de 2017

JUVENTUD: INSENSATA, REBELDE E IRREVERENTE, PERO MUY VALIENTE

Viendo en las redes las protestas, las noticias y todas esas imágenes de la lucha que se lleva en las calles. Recordaba esa frase de que quien tiene un hijo, tiene todos los hijos del mundo. Yo tengo cuatro hijos y tres nietos, varios sobrinos y muchos sobrinos de segunda generación, por lo que siento que tengo tantos hijos como tiene mi país.

Muchos de los que me leen deben recordar como yo, las protestas de nuestro tiempo, las del liceo y de la universidad, cuando enfrentábamos las injusticias, recibimos varias veces un peinillazo y una que otra bomba lacrimógena, pero nunca con la inclemencia, barbarie y criminalidad, con la que esta dictadura ataca a la gente pacífica que exige un cambio. 

Jóvenes, Madres y Ancianos son los protagonistas de estas protestas, son los que tienen el verdadero valor de luchar. 

Los jóvenes porque dentro de su “irresponsable valentía”, no les importan las consecuencias y gracias a Dios es así, de no existir ellos, ningún país sería libre.     

Las madres, porque son a quienes de verdad le duelen los hijos, esas que son capaces de entregarlo y perderlo todo por sus hijos, por todos los suyos, por su país. 

Lo Abuelos, porque entienden que en esos supuestos últimos días, ya no hay nada que pensar, su sapiencia y amor por su descendencia, los lleva a donde deberíamos estar todos, a la calle. 

En Venezuela desde hace años hay un largo viacrucis, el suplicio ha sido constante y en crecimiento, pero así como Jesús, padeció y murió para luego resucitar, así mismo mi país da la lucha, con la valiente irresponsabilidad de nuestros jóvenes, que sin ellos nuestra patria estaría perdida. 

Venezuela padece, sufre, muere, pero lucha y pronto resucitará.

Dios los bendiga hijos míos y junto a La Virgen les de las fuerzas que necesitan.

Eduardo J. León Hernández
Abril 10, 2.017

domingo, 9 de abril de 2017

MÉDICOS INTERNOS, SE CALLAN LA BOCA !!


Porqué la vida quiso que fuera así, tengo la suerte de tener al menos 200 “hijos”, entre propios y adoptados, que se graduaron de Médicos Cirujanos en 2.006, otras decenas que posteriormente obtuvieron su título de Cirujano General, y a muchísimos otros de los que hicieron sus especialidades durante años en el Hospital Universitario de Maracaibo y en muchos otros, todos bajo la tutela de mi gloriosa Universidad del Zulia.

Antes de continuar, los invito a leer este comunicado que está a continuación. El mismo lo recibí de forma electrónica de alguien que es de mi entera confianza, no tiene fecha pero es reciente y lo transcribo tal y como fue emitido. 


COMUNICADO DE LA FACULTAD DE MEDICINA Y LA DIVISIÓN DE ESTUDIOS PARA GRADUADOS

Coordinadores y Miembros de Comités Académico

En vista de los sucesos acontecidos recientemente en algunos centros hospitalarios, donde ha existido algún tipo de enfrentamiento entre miembros de los cuerpos de seguridad de los hospitales y nuestros alumnos y con el objetivo de evitar males mayores, les sugerimos orientar a sus residentes a EVITAR CUALQUIER MANIFESTACIÓN O PROTESTA DENTRO DE LAS INSTITUCIONES HOSPITALARIAS, ESPECIALMENTE EN LAS ÁREAS DE EMERGENCIAS Y CUIDADOS CRÍTICOS.

Conocemos muy de cerca la situación de todos nuestros hospitales, sabemos de la escasez de insumos, de la falta de pago de salario y bonos nocturnos, la inseguridad y del maltrato al que son sometidos a diario algunos de nuestros alumnos.

Por ende la Dirección de Posgrado y el Decanato de la Facultad de Medicina los apoya totalmente en el justo reclamo por la mejoría de estas situaciones tan preocupantes para todos los venezolanos, pero orientemos a nuestros estudiantes de forma adecuada y evitemos enfrentamientos dentro de las instituciones prestadoras de salud.

La responsabilidad penal es individual y el hecho de ser estudiantes no les exime de tener responsabilidad en cualquier hecho o desgracia que se presente como consecuencia de una manifestación dentro de hospitales.

Estamos a la orden para cualquier orientación de forma directa.

Dr. Sergio Osorio Morales
Decano

Dr. Freddy Pachano Arenas
Director de Posgrado Medicina

MgSc Juana Benítez
Secretaria Docente de Posgrado

Esto anterior, es uno de los más tristes y cobardes comunicados que he leído en mucho tiempo y les doy solo cuatro razones, por las cuales creo que los Dres. Osorio Morales y Pachano Arenas cometen una traición al país, a la Universidad del Zulia y a su propia profesión. A la MgSc no la incluyo, ni idea de quién es, ni de donde viene. 

1.- El médico es a su hospital, como el sacerdote a su iglesia. Nadie, absolutamente nadie, puede decirle a un Médico Interno que está atendiendo pacientes, que no puede protestar dentro las instalaciones hospitalarias, ellos están obligados a decir y hacer lo que es justo y necesario, tienen que decir la verdad.

Estos seres humanos, el único sitio donde están despiertos, es en el hospital, prácticamente viven allí. Yo pregunto: Donde quieren que protesten, en sus casas? Quienes están viendo morir a la gente por la falta de insumos, ustedes? Quienes les dan la cara a los familiares de los pacientes?. Hacen lo que pueden y más, y ustedes les vienen a decir que no pueden protestar en el hospital, porque los que ustedes, tristemente, llaman “cuerpos de seguridad” se molestan? No me jodan. Son esos “cuerpos” los que roban y manejan las mafias que existen en los hospitales de Venezuela. 

Son esos grupos de mal vivientes los que han despojado de equipos y materiales, bajo el amparo de las propias autoridades que manejan los hospitales y que han ido a parar a clínicas de algunos pocos de sus propios colegas, o no es así? Todas las ciudades tienen su Doctor Valerio, o es que no saben que hay uno por allí, con una clínica cada vez más grande, a cuenta de estos y de los otros. Si ese mismo, enchufadísimo. 

2.- Se ve en el comunicado, un tímido y diminuto reconocimiento de la situación de nuestros hospitales y se indica que los estudiantes han sido maltratados. Corrijo, no solo maltratados, han sido vejados, asesinados, heridos, secuestrados, atracados, golpeados, amenazados y cualquier otro sinónimo que signifique daño, muchas veces (por no decir todas), por los propios “cuerpos de seguridad de los hospitales”. No he visto ninguna reunión, comunicado, queja pública, declaración de prensa, nada, ni una sola acción valiente, de un representante de la Facultad de Medicina, de La Universidad del Zulia, ante esta situación. Tampoco los he visto en la calle. Tienen miedo, o es que no les duele el país?

3.- Cual es el apoyo que les da la Dirección de Posgrado y el Decanato de la Facultad de Medicina ante esta situación; el comunicado en una hoja de papel bond tamaño carta? Con eso ellos resuelven su problemática personal y de seguridad, y más importante aún, con ese pedazo de papel se arreglan las condiciones del hospital y por ende, de los venezolanos que asisten a ellos?

4.- Es bien miserable tratar de amedrentar a los internos con la fulana responsabilidad penal individual que se menciona en el último párrafo, es que acaso ya no corren, no un riesgo penal, sino uno peor, un riesgo mortal? Ustedes si son cara dura. Recientemente casi pierde la vida una interna en el HUM, herida en el cumplimiento de sus funciones, en su puesto de trabajo. Donde estaban ustedes? Donde estaban “los cuerpos de seguridad”? O es que ellos tuvieron que ver algo en eso? Ese es solo uno de los casos, ustedes saben que hay cientos, solo en Maracaibo.

Lo que falta en el comunicado, es ofrecerles como opción a los internos, que les ayudan con el papeleo para que se terminen de ir del país y así engrosar la diáspora de Médicos, gremio perjudicado y maltratado como ningún otro por la dictadura.

Sin embargo, tengo entendido que detrás de esto, aparte de un dejo de cobardía implícita y la falta de ética, (cosa que por cierto me sorprende del Dr. Freddy Pachano Arenas, a quien conozco como un profesional a carta cabal y dedicado a sus pacientes, quien de pronto no le pudo decir a su jefe que no ponía su nombre en ese comunicado. Si otros lo hicieron, le pido disculpas Dr. Pachano) es muy probable que esté la hermandad, amistad o conveniencia, tan conocida en estos tiempos de robolución, con el Secretario de Salud de la Gobernación del Zulia, compañero de promoción del ciudadano Decano. 

Todo en esta vida se sabe, la verdad saca a la mentira hasta debajo de las piedras. Doctores Osorio Morales y Pachano Arenas, no se puede jugar para los dos bandos, no traten de quedar bien con Dios y con el diablo. Dios los va a agarrar en la mentira, eso júrenlo, y el diablo, ese si no los traiciona, los hace pecar. Y otra cosa, los Médicos Internos, no son pendejos, son Profesionales, no son mic (escrito en minúsculas a propósito). Si quieren ayudar a Venezuela y al gremio médico, denle un parado a la dictadura, no a los Médicos Internos. Enmienden la plana, aún están a tiempo.

A la MgSc, perdone que la ignore, como le mencioné antes, no la conozco, pero si usted está del lado correcto, no ponga su nombre en esas vainas.


Eduardo J. León Hernández
Abril 09. 2.017

sábado, 8 de abril de 2017

LA MUJER DE ZEBEDEO Y EL REINO DE JESÚS

Cuenta la palabra que camino a Jerusalén, Jesús comentaba a sus apóstoles y seguidores lo que le ocurriría al final de ese viaje. Que sería puesto prisionero, enjuiciado, golpeado y crucificado hasta morir. Ya esas palabras estaban escritas en el antiguo testamento, ya el destino del Cristo era conocido, Jesús mismo se las había repetido antes a sus apóstoles, pero pareciera que ellos no lo entendían, no terminaban de asumir este inevitable hecho y Jesús sencillamente se los recordaba.

En ese viaje, la madre de los hijos de Zebedeo, se acerca a Jesús y le dice: “Señor, quiero pedirte que cuando llegues a tu reino, pongas a estos mis hijos (Santiago y Juan) uno a tu izquierda y otro a tu derecha”, Jesús la mira y le dice, “Sabes tú lo que me estás pidiendo?”

Para esta mujer ese lucía algo sencillo. Jesús era el mesías e iba camino a ser el Rey, así lo veía la gente. Esta madre le estaba pidiendo a un candidato, que al llegar a ganar la presidencia, pusiera a sus hijos en los mejores puestos de su gabinete. Era una petición válida, si suponemos que en las lides políticas,  quien más se destaca, es quien recibe la mejor ubicación en el poder. Bueno, eso no es necesariamente cierto en la política que nosotros conocemos.

Pero además, obviando a propósito el resto de las palabras pronunciadas por Jesús en ese pasaje, los demás apóstoles escucharon esa petición y no les pareció muy buena. Esos dos les estaban ganando, su madre les gano en velocidad, como dirían por allí, al hacer esa petición. Los otros diez apóstoles se molestaron, ellos también creían haber hecho muy bien su trabajo durante la “campaña” de Jesús y consideraban que tenían los mismos derechos a ocupar esos puestos. Jesús luego les aclara que el Reino al que Él va, no está en Jerusalén, que para llegar a su Reino tendrá que pasar una prueba de muerte y además, que es su Padre quien decide quién va a la derecha y a la izquierda.

Muchas veces ese es nuestro comportamiento, acompañamos una causa, pero solo buscando el beneficio personal, no voy a ser hipócrita, siempre que hacemos algo, queremos ser los primeros en la repartición del pastel, pero no nos damos cuenta del daño que hacemos al no considerar el efecto que causa, cuando nos la damos de vivos, buscando privilegios, al querer ser los primeros en ser ubicados y en los mejores puestos.

Me preguntaba al escribir esto, como sería la cara de Pedro a quien ya Jesús le había dado su puesto y la de Tomas, que tenía sus propias dudas sobre muchas cosas. Esta es otra faceta que nos muestra este evento, el impacto que causamos a otros con nuestros actos o de alguien cercano que, aprovechando sus influencias, quiera resolvernos a nosotros la vida.

La mujer de Zebedeo no tenía idea de lo que pedía y especulando un poco, me imagino que después de ver lo que finalmente ocurrió con Jesús, debió haberse arrepentido del pedido que le hizo. A diferencia de Juan, quien probablemente pudo estar apenado por la conducta de su madre, quien si entendió perfectamente a donde iba Cristo, cuál sería su destino terrenal, él si aprendió bien las lecciones que su Maestro les enseñó durante esos tres años de juntos caminar y lo acompañó hasta el último momento. Algo curioso que aquí ocurre, Juan recibe a María como su madre a petición del propio Jesús y sabemos que se queda con ella, de su propia madre no tenemos historia posterior.

Debemos estar claros en lo que pedimos, a donde queremos llegar y por cuales vías. Debemos tomar las riendas de nuestras propias vidas y no permitir que sean otros quienes decidan por nosotros. La mujer de Zebedeo, estoy seguro que no hizo este pedido con maldad, ya que considero que todas las madres desean lo mejor para sus hijos, pero no necesariamente esos deseos sean los que más les convienen. 

Pretender llegar al “reino de los hombres”, es una cosa, pero al Reino de los Cielos, es algo totalmente diferente; requiere de entrega, de aprender a llevar cargas y de ayudar a los demás con las de ellos, de soportar iniquidades, de tener la capacidad de sacrificarse por el prójimo, de aceptar la voluntad de Dios, de creerle y sobre todo, confiar en Él.

Difícilmente podamos acercarnos a lo que Jesús hizo por nosotros, cuando, como la mujer de Zebedeo, pero dos mil años después, no lo hemos aceptado aún, no entendemos el misterio de su muerte y resurrección. Este próximo Domingo de Ramos, recordemos este pasaje y si somos capaces, imaginemos el valor que tuvo Jesús para, montado en un humilde burrito, asistir a esa cita fatídica, obedeciendo a su Padre, para nuestra salvación.


Eduardo J. León Hernández

Abril  08, 2017

viernes, 7 de abril de 2017

LOS DESPLAZADOS

Según la REA, un desplazado es una persona inadaptada, que no se ajusta al ambiente o a las circunstancias. Otras definiciones más detalladas señalan, que un desplazado es alguien forzado a dejar su hogar, pudiéndose mantener o no, dentro de las fronteras de su país. Las causas más frecuentes para que se propicie este fenómeno son: la violencia generalizada, conflictos armados y violaciones a los derechos humanos. En muchos casos los desplazados son amparados por su gobierno y en otros el mismo gobierno es el causante del desplazamiento. Se estima que en el mundo, los desplazados actuales, alcanzan más de 80 millones de personas, un poco más el 1% de la población de la tierra.

Hablando específicamente de América Latina, tenemos dos corrientes: los desplazados y los emigrantes, entendiendo a estos últimos, como aquellos que impulsados por la pobreza, el desempleo o por su propio interés de buscar una vida mejor, se van a otros lugares. En este caso vamos a hablar en particular de los ciudadanos colombianos y venezolanos que han estado inmersos en ambas corrientes de manera constante. 

El caso de Colombia, es el más antiguo, ya que ha ocurrido durante las últimas seis décadas, producto de conflictos armados, ataques de grupos de narcotraficantes, guerrilleros y paramilitares y de miembros de algunos gobiernos, que buscando apoderarse de sus tierras, ejercieron presiones inhumanas sobre la población campesina, sobre los más pobres. El principal reducto o receptor de desplazados de Colombia ha sido Venezuela, por la propia cercanía y la historia común de ambos pueblos. Se estima, que al menos un quinto de la población venezolana está formada por un colombiano de origen o por alguna persona con vínculos con este país.

En la última década, el flujo de desplazamiento y emigración ha cambiado, son los venezolanos quienes han inclinado la balanza. Una buena parte ha ido a los Estados Unidos, país con el cual ha habido siempre un contacto directo, siendo uno de los principales receptor de emigrantes venezolanos en la historia, pero el mayor contingente se ha ido a Colombia, por la cercanía limítrofe y por la afinidad cultural y de idioma.

Hay tres corrientes o tipos desplazados de Venezuela a Colombia, muy claramente definidas.

  1. Los venezolanos sin vínculos con Colombia. 
  2. Los colombianos por nacimiento que vivían en Venezuela y cuyos descendientes nacieron allí. 
  3. Los hijos de colombianos, nacidos en Colombia, pero que por diversas razones su documentación legal los acredita como venezolanos y que ahora no pueden probar su nacionalidad colombiana. 
Los primeros, muchos de ellos han ido a Colombia con su documentación en regla, algunos con visa de trabajo, otros con la visa Mercosur, que por cierto ya no está vigente. Otros no tienen un estatus migratorio legal, por lo que son susceptibles de deportación y con serias dificultades para encontrar un trabajo. Los segundos, no tienen problemas legales, ya que pueden vivir en Colombia de forma legal, sin mayores trabas migratorias. Y los últimos, que me atrevería a decir que son la mayoría y también los que están pasando por la peor situación, ya que en su mayoría tienen el derecho a estar en Colombia, pero no tienen recursos para obtener la documentación que corresponde. Se debe reconocer al Gobernador del Atlántico, quien tiene raíces venezolanas, quien ha demostrado una gran preocupación por estos últimos y a la Iglesia Católica que también ha hecho un gran aporte, para tratar de paliar esta situación.

El desempleo en Colombia ha aumentado sensiblemente en los últimos años y quedando gente desempleada, por supuesto complica la posibilidad de emplear a los desplazados, aun teniendo documentos. Los manejos de la política migratoria, empezando por los lineamientos para poner reducir o controlar la emisión de nuevas visas de trabajo, inclusive en áreas donde hacen falta profesionales, como es el caso de los médicos, ya que hay un gran déficit en especialidades claves y por la persecución por parte de autoridades migratorias en ciudades como Barranquilla, donde se ha salido a la calle a buscar ilegales, complica aun mas la situación. Esto es último es bien triste, ya que los gobiernos democráticos de Venezuela, nunca tuvieron esta política, los deportados eran capturados en los caminos verdes, pero nunca en redadas en las ciudades. El único que maltrató a colombianos y los obligó a cruzar la frontera, fue el actual dictador venezolano.

Pero hay, a mi forma de entender, algo más grave aún, que es la falta de apoyo a estos pueblos. No es, ni ha sido, un secreto para el gobierno de Colombia, ni para ningún otro gobierno de la región o del mundo, con representación consular en Venezuela, que en ese país hay hambre, violencia y muerte, desde la mala hora que chavez tomo el poder. Las dificultades para conseguir comida, medicinas y cualquier otro artículo o servicio básico, lo padecen también los funcionarios y empleados consulares. Por allí todos tienen muy claro lo que ocurre en Venezuela. 

Y aquí es donde llegamos al llegadero, y es donde las políticas públicas y la política exterior frente a gobiernos dictatoriales deben ser coherentes. Los más afectados por la tiranía, aparte de los venezolanos, son los propios colombianos. Los que viven en Venezuela, los que se han desplazado hacia Colombia y claramente identificados anteriormente y los propios nacionales que ven amenazados los pocos empleos disponibles. Yo puedo entender la “necesidad” del gobierno colombiano de ser diplomático con el des-gobierno venezolano, ya que eran parte de la discusión del acuerdo de paz, pero no es justo sacrificar a su propio país y a muchos de sus coterráneos por un apoyo político. 

El dictador y muchos de los funcionarios del desgobierno venezolano, son narcotraficantes, Colombia lo sabe y han dado un apoyo incondicional a la guerrilla, pero ya esto tiene que parar. El gobierno de Colombia utilizó al dictador para hacer el arreglo con la narco-guerrilla colombo-venezolana y ya se firmó el acuerdo de paz. Ahora toca defender al pueblo que sufre, al pueblo que padece, al pueblo hermano de Venezuela, a ese "mellizo", donde también viven millones de colombianos. 


Eduardo J. León Hernández
Abril 06, 2.017

martes, 4 de abril de 2017

LAICO, POLÍTICO Y OPOSITOR


El título a algunos tal vez le suena extraño, pero vamos primero a definir claramente a cual Laico me refiero aquí. Según el diccionario de la Real Academia Española, Laico: 1.- adj. Que no tiene órdenes clericales. 2. adj. Independiente de cualquier organización o confesión religiosa.

El primero se refiere a quien no es Sacerdote o Religioso y el segundo es todo aquel que no tiene vínculo con ninguna religión. También está el Estado Laical, referido a aquella nación en cuyo texto constitucional, no obliga, apoya o niega religión alguna, sus ciudadanos pueden pertenecer o no a la religión que deseen y eso no afectaría sus derechos.

Vamos a quedarnos con la primera. En la religión Católica, el Laico es aquel que no tiene ningún rango jerárquico oficial dentro de su estructura, pero que si tiene obligaciones definidas por la propia iglesia. Que las cumplamos, esa es otra cosa. Cabe destacar que en algunas órdenes religiosas católicas, hay organizaciones laicales que tienen su propia jerarquía muy específica, son considerados a la hora de tomar decisiones y actúan de manera independiente, bajo la autorización de la Iglesia.

Igualmente según la RAE, Política es la actividad que ejerce un ciudadano cuando interviene en asuntos públicos con su opinión, con su voto o de cualquier otro modo. Ampliando un poco, la política es la ciencia de la gobernación de un estado o nación, y también un arte de negociación para conciliar intereses. El término proviene del latín politicus y este término del griego politiká, una derivación de polis que designa aquello que es público, o politikós, que significa 'civil, relativo al ordenamiento de la ciudad o los asuntos del ciudadano'. El significado de política es muy amplio y está relacionado, en general, a lo que se refiere al espacio público.

Opositor es sencillamente todo aquel que se opone a una causa, acción o pensamiento. En palabras criollas: Es aquel a quien no le gusta una vaina, lo dice y hace lo posible por cambiarla, si ese es el caso, dependiendo del nivel de afectación personal o colectiva. Definición mía pendiente de patente. Entonces si somos Laicos y no nos gusta una o varias situaciones en nuestra sociedad tenemos el deber y la obligación de ser Políticos Opositores, sin miedo, sin pruritos y con honradez ante estas situaciones.

Dejando claro los términos, busquemos algunas opiniones de la propia jerarquía de la Iglesia Católica.
  • A.- Concilio Vaticano II. Los laicos tienen un antes y un después de este concilio y dejó bien claro que el Laico es parte esencial de la iglesia, que no son simples espectadores, sino actores principales al lado del clérigo. “Todos los laicos como pueblo de Dios, están llamados en la misión evangelizadora de la Iglesia que hoy es urgente e incluso, más necesaria que nunca. La autonomía de nuestra sociedad crecientemente secularizada; la separación, pretendidamente justificada, entre la fe y la vida diaria, pública y privada; la tentación de reducir la fe a la esfera de lo privado; la crisis de valores; pero también la búsqueda de verdad y sentido etc., son otros tantos desafíos que urgen a los católicos a impulsar una nueva evangelización, a contribuir a promover una nueva cultura y civilización de la vida y verdad, de la justicia y la paz, de la solidaridad y el amor” (Cristianos Laicos, Iglesia en el mundo, núm. 43)
  • B.- Los límites siempre son difíciles de definir, sin embargo se debe de trabajar en armonía con la Iglesia jerárquica. El laico tiene que hacer énfasis y defender su laicidad, porque el laico no es un cura a medias. Debe de ser consciente de las tareas que no le corresponden, sino que debe vivir su ser cristiano como laico en los ámbitos donde desarrolla su vida, su labor profesional, en su familia, en el congreso en la república, en los medios de comunicación, etc., es ahí donde se juega la vida de las personas. Imprimir los valores del evangelio ahí donde está, ser la sal del mundo. Y  trabajar en armonía con la iglesia Jerárquica (Entrevista Hno. Francisco Sáez de Maturana SC)
  •  C.- Los obispos que constituyeron el Sínodo sobre los laicos reiteraron que “el campo propio de su actividad evangelizadora es el dilatado y complejo mundo de la política, de la realidad social, de la economía; así como también de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los órganos de comunicación social; y también de otras realidades particularmente abiertas a la evangelización, como el amor, la familia, la educación de los niños y de los adolescentes, el trabajo profesional, el sufrimiento etc. (Oficina de Prensa de la Santa Sede actualización del 06-10-2.012).
  • D.- No tengan miedo. San Juan Pablo II.
  • E.- Jóvenes del mundo, formen líos. Papa Francisco.

Tal vez me extendí un poco en definiciones, conceptos y artículos de referencia, pero creo que es necesario para tener claro el contexto. Ahora hablemos en criollo.

En los años que tengo en la Iglesia he visto de todo, diferente a lo que los no creyentes piensan, la Iglesia no es para Santos, allí vamos los que necesitamos a Dios, allí estamos los pecadores que buscamos día a día la ayuda de Jesús y la sabiduría del Espíritu Santo. He visto gente activa y gente muy apática, y también he visto gente qué cree y pregona que el cristiano no se mete en política, craso error. Si revisamos todas las definiciones y referencias anteriormente mencionadas, se demuestra que están totalmente equivocados. Todos y en especial los Laicos Comprometidos, estamos obligados a estar en la calle, tenemos por delante una gran labor pendiente, que es adecentar la maltratada y ultrajada política, que estoy de acuerdo, es un área que ha sido totalmente prostituida por los gobernantes, pero que nosotros tampoco hemos defendido.

Somos flojos a la hora de trabajar por los demás y lo triste es que a eso hemos sido llamados. No es  ir a la iglesia a figurar, para que nos vean como a los Fariseos en los templos de la antigüedad, hemos sido llamados para dar a conocer el rostro de Jesús en el mundo, a cuesta de lo que sea. Trabajando por los más necesitados, ayudándolos, protegiéndolos, defendiéndolos. He trabajado con Laicos muy comprometidos que entregan su tiempo para orar y honrar a Dios, pero que también, calladitos, hacen grandes labores en su parroquia, se preocupan por el templo, sus facilidades, ayudan al párroco, consiguen recursos, colaboran en la administración, dictan charlas, evangelizan niños y adultos, etc., etc., pero son pocos son los que se activan en la gestión pública, civil y política.

Tal vez sea el paradigma al que la propia Iglesia nos ha llevado, a través de sacerdotes que no han entendido la función del Laico y que nos ven como un simple apoyo, pero es responsabilidad nuestra aclarar y enderezar ese entuerto, con habilidad y mucho amor. Tampoco es para que actuemos como algunos que se creen dueños del templo y que quieren tener más poder que el párroco, esos son unos fanáticos. El párroco es el encargado, el responsable de la Iglesia y él decide lo que se hace, “nuestra labor es la de colaborar a su lado, no debajo, pero tampoco encima de él” y conversar con él de sus errores, como a cualquier otro hermano cuando en ellos incurre. Los párrocos también son seres humanos.

Si los Laicos Comprometidos o un buen Fiel Cristiano, que tiene respeto por sus hermanos, por sus semejantes, que tiene claros sus principios, que confía en Dios y pide constantemente sabiduría al Espíritu Santo, que sabe como “huir” de las tentaciones (mi amigo, que ya está con Dios, el Padre Ángel Leonardo Villalobos decía: “A las tentaciones no se combaten, se les huye, solo Jesús pudo vencerlas”), que no necesita poder, ni dinero mal habido, si esa persona normal, porque las mencionadas características las tienen muchas personas que conozco, participaran en política y siempre fueran opositores al maltrato, la corrupción y las injusticias, este sería un mundo mejor.

El problema no es lo malo que hacen las personas malas, que son minoría, el verdadero problema está en la mayoría, que son los buenos, pero que no lo demuestran con acciones.


Eduardo J. León Hernández
Barranquilla
Abril 04, 2.017
   

lunes, 3 de abril de 2017

DIOS NUNCA LLEGA TARDE

Todos, en algún momento, unos con más frecuencia que otros, pedimos a Dios que nos resuelva algún problema o nos haga un milagrito, pero si se tarda o no aparece cuando nosotros queremos, empezamos a renegar o decimos que Dios nos ha olvidado. Con qué frecuencia nosotros lo buscamos a Él, solo cuando lo necesitamos? Realmente le creemos y confiamos en su misericordia? No sé, cada quien que se responda.
                    
Es histórico el abandono que el hombre hace de su espiritualidad y por supuesto de su fe, podemos verlo en la literatura, en la propia biblia, el comportamiento del hombre casi siempre ha sido de duda y desesperanza ante Dios. Veamos lo que ocurre en el pasaje donde el apóstol Juan habla sobre la resurrección de Lázaro, amigo de Jesús, al igual que sus hermanas Marta y María, este evento nos da un ejemplo de confianza en Dios, pero también de incredulidad, de desconfianza.
                              
A Jesús le comentan que su amigo Lázaro estaba muy enfermo, a punto de morir y Él les dice que no se preocupen, que Lázaro no morirá y muy por el contrario, lo que va a ocurrir será para confirmar el plan de Dios. Jesús se tarda dos días mas y finalmente decide volver hacia Betania, situada en el área donde ya habían querido acabar con Él, su discípulo Tomas, dice: acompañémoslo, para morir con él. De quien habla Tomas? Morir con Jesús o con Lázaro? No lo dice la escritura, pero para él, alguien moriría.

Al llegar cerca del pueblo de Lázaro, Marta lo alcanza antes y le dice: Señor si hubieses estado aquí, mi hermano no hubiera muerto, lo mismo le dice María quien vino un poco después a recibir a Jesús. Juntos se van a la tumba donde reposa el cuerpo y los acompañan los que les estaban dando el pésame. Lo demás es conocido, Jesús le pide a Lázaro que salga de la tumba y este, atado de pies y manos, con un sudario en la cara, camina y abandona la cueva, resucita por obra de Dios. Llegó tarde Dios?, pues no, Él llegó a tiempo, a su tiempo y cumplió con su amigo y con su familia.

Se me antoja decir que algo así nos pasa con frecuencia, como las cosas no ocurren como nosotros queremos y en el tiempo que nos gustaría, algunos perdemos la esperanza, otros renegamos de Dios y el resto buscamos otras vías. Un grupo, con cierta resignación y confortados, decimos como Marta, no llegaste a tiempo, pero mi hermano va a estar bien; otros como dijo Tomas, vamos a morirnos con él, ósea no esperamos nada bueno; algunos vamos como curiosos, a ver qué pasa; y por último, dice la palabra que muchos creyeron, no dice que "todos" creyeron, porque así éramos y seguimos siendo. Vemos los milagros, sabemos que pueden ocurrir, que ya antes los hemos recibido, pero aun así, no creemos, mucho menos confiamos.

Mi pueblo está igual, a un paso de lograr ser resucitado, pero está muy desesperanzado. Laureano Márquez, el gran humorista y politólogo venezolano, dice que una vez el diablo vendió todas sus herramientas, menos la desesperanza, esa capacidad mal sana que el demonio utiliza para dejarnos vacíos y llevarnos a no creer en nada, a perder la confianza y la esperanza en Dios, en nuestros semejantes y en nosotros  mismos. Esa vieja herramienta, muy desgastada por su uso, pero fabricada con un endemoniado material, que al unirse con nuestra falta de fe, se potencia, se reactiva y corta más que un bisturí de diamantes. Esa desesperanza es la que está matando a mi pueblo.

Esa actitud derrotista, indiferente, mediocre e indolente es la que no permite, que el más rico y bello país de la tierra, donde Dios se lució y entrego todo lo mejor que tenía, hoy esté sumido en la más terrible miseria y nosotros, su pueblo, esperando que Dios o cualquier país, organización, persona y algunos, creo que hasta aspiran, que vengan seres extraterrestres a salvarnos, porque no tenemos fe en Dios, no confiamos ni siquiera en nosotros mismos.

Lázaro murió, sus hermanas que creían y confiaban en Dios, le imploraron a Jesús y en el momento que correspondía ocurrió el milagro, pero aun así, algunos no creyeron.

Hermanos, paisanos, coterráneos, amigos míos, por favor, despertemos y ayudemos un poco a Dios. Permitamos que Él vea que tenemos confianza, que sentimos que Jesús también es nuestro amigo, dejemos la desesperanza, que a veces también se confunde con la pereza, quitémonos las ataduras de pies y manos, removamos el trapo que cubre como nuestro rostro y no nos permite ver, que nos asfixia, que nos enmudece y al igual que Lázaro, salgamos de esa tumba, que ya tiene un desastroso olor a muerte.

Dios nunca llega tarde, los impuntuales somos nosotros.

                                           

Eduardo J. León Hernández 
Barranquilla
Abril 03, 2017 


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